Una familia norteamericana denunció a la policía que su gato los mantenía secuestrados en su casa. Lee Palmer cargó a su bebé de siete meses y junto a su mujer se refugiaron en un cuarto lejos del gato para pedir auxilio al 911 de Oregon.
“Por favor ayúdenos, él está tratando de atacarnos”, le dijo el hombre a la operadora, esta le preguntó: "¿Quién está tratando de atacarlos?"
“Nuestro gato, el es muy, muy, muy, muy peligroso”, respondió el hombre, y para que le creyera, puso el teléfono desde el que estaba llamando cerca de la puerta, donde se podían escuchar los fuertes maullidos de Lux.
"¿Escuchó eso? Ese es el gato" dijo a Palmer, "Sí, lo escuché. Permanezca con la puerta cerrada", respondió la operadora.
La policía de animales acudió al lugar y procedió con la captura del gato que permanece bajo custodia familiar en una jaula especial para animales violentos, según publicó el diario chileno 24horas.
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