Entrevistado por MDZ, Marcelo Peretta, presidente del Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos de la Argentina, pidió públicamente confiar en los genéricos, en el marco de la incipiente incertidumbre económica.
“Si se quiere hacer un acuerdo de precios efectivo, se debe incorporar al farmacéutico y reincorporar la ley de genéricos. Se debe prescribir el medicamento por su nombre genérico, no por su marca, para que la persona pueda optar por un medicamento más económico con el mismo principio activo”, dijo.
Ello derivó en un viejo debate, que jamás terminó de cerrarse: ¿Tienen la misma efectividad los genéricos que los remedios de primera marca?
En España, la discusión sigue áspera a pesar del paso del tiempo. Por un lado, está la Asociación Española de Medicamentos Genéricos (AESEG), que asegura que los genéricos han supuesto un ahorro de 12.000 millones de euros en los últimos quince años.
A su vez, Ángel Luis Rodríguez de la Cuerda, director general de la AESEG explicó que "un medicamento genérico es exactamente igual a uno innovador en calidad, eficacia y seguridad: un medicamento es un medicamento, y el organismo no diferencia si es de marca o no".
En la Argentina, Mario Luis Castelli, asesor de la Confederación Farmacéutica Argentina (Cofa) asegura que “el genérico es un medicamento exactamente igual al producto original”, no solamente en la dosis y en la forma farmacéutica, sino en su biodisponibilidad. Teniendo en cuenta esa definición, el médico advirtió que en la Argentina “no existen medicamentos genéricos sino una política de prescripción por nombre genérico”.
A ese respecto, el médico advierte: “La diferencia en la concentración no quiere decir que no sirvan, sino que es distinto. Se han dado productos que no respondieron a la necesidad del paciente”.
Y agrega: “No se puede generalizar, hay que tener en cuenta el tiempo, la dosis, el horario en el que se debe tomar el remedio son absolutamente trascendentes y el farmacéutico está en condiciones de asesorar”.
En sentido similar, Miguel Ángel Paladino, especialista en bioquímica, asegura que hay que enfocarse en la bioequivalencia, término que se refiere a la velocidad y proporción en que el mismo principio activo de dos medicamentos “iguales” alcanza la circulación sistémica.
“Si se concluye que las dos formulaciones son bioequivalentes, se asume que producirán el mismo efecto terapéutico, aunque, si no se han comparado las propiedades farmacodinámicas, no se puede decir con propiedad que sean terapéuticamente equivalentes”, advierte.
No obstante, Paladino sostiene que la existencia de la misma cantidad de droga en el medicamento no implica necesariamente bioequivalencia, “ya que las diferencias en excipientes o en el proceso de fabricación pueden dar lugar a diferencias en la disolución o en la biodisponibilidad de dos formulaciones orales o inyectables”.
Una farmacéutica mendocina —que a su vez tiene una farmacia—, dijo a MDZ: “No quiero los genéricos porque no tienen la misma calidad, más allá de que estén aprobados por la Anmat“.
Por ese motivo, la profesional asegura que no vende este tipo de remedios. “Lo único que fracciono es la cefalexina”, aseveró.
Para graficar su idea, la farmacéutica dijo que, “basta probar el Optamox Duo de Roemmers, que hace efecto de manera automática. Con otra amoxiclabulina, de cualquier otro laboratorio, el efecto no es inmediato”.
A esta altura, la discusión se vuelve muy técnica y difícil de seguir. La mitad de los especialistas opinan una cosa y la otra mitad lo contrario. ¿A quién hacerle caso?
La respuesta tal vez pueda encontrarse en la guía Note for Guidance on the investigation of bioavailability and bioequivalence (CPMP/EWP/QWP/1401/98), publicada el 14 de diciembre de 2000 por el Comité de Especialidades Farmacéuticas de Uso Humano de la Agencia Europea de Medicamentos (EMEA).
Allí se publicaron los resultados de una investigación que trató de definir la eficacia de los remedios genéricos sobre la base de la experimentación científica. De sus resultados se pueden extraer tres conclusiones:
- Fármacos genérico y original son iguales en cantidad absorbida y velocidad de absorción. Este resultado implica que el medicamento genérico y el original son bioequivalentes.
- Fármacos genérico y original no son iguales en cantidad absorbida. Si el resultado es de infrabiodisponibilidad, eso significa que los fármacos genérico y original son no bioequivalentes. Si el resultado es de supradisponibilidad, eso implica que genérico y original son no bioequivalentes.
En buen romance, aunque leve existe una diferencia entre remedios genéricos y “originales”. ¿Esto los hace menos confiables? Esa ya es una respuesta que deben responder los científicos.