Respuesta a los que no siempre recuerdan sus sueños

Un nuevo estudio sugiere que la actividad de una determinada parte del cerebro respondería a que algunos tengan más capacidad de recordar sus sueños que otros. Cómo recordar lo que soñamos.

Foto: relax.es
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La primera vez que nos hicimos la pregunta se remonta a la infancia: soñé algo y no lo recuerdo y vos también soñaste algo y sí lo recordás, ¿por qué?  Un nuevo estudio sugiere que la actividad de una determinada parte del cerebro podría tener algo que ver con eso.

El estudio, publicado en la revista Neuropsychopharmacology  dice que el descanso en la actividad del cerebro incide en la capacidad de recordar los sueños. Allí explica que una parte del cerebro llamada la unión temporo-parietal tiene una actividad más espontánea entre las personas que recuerdan regularmente sus sueños, en comparación con las personas que rara vez recuerdan sus sueños.

Los estudios neuropsicológicos han demostrado que las lesiones en la unión temporoparietal (TPJ) y la sustancia blanca de la corteza prefrontal medial (MPFC) conducen a la cesión global de informes de sueño, lo que sugiere que estas regiones de la red en modo automático tienen un papel clave en el proceso del sueño, dice el estudio.

En el estudio participaron 41 personas  y allí se le examinó la actividad cerebral, a través de tomografía por emisión de positrones mientras dormían y cuando permanecían despiertos. La mitad de los voluntarios recordaban en promedio cinco sueños a la semana, mientras que la otra mitad lograba recordar apenas un par de sueños al mes.

Los investigadores descubrieron que la actividad espontánea del cerebro en el córtex prefrontal medio y la unión temporoparietal era más alta tanto en el periodo de sueño como en la vigilia para los que eran buenos para recordar sus sueños.

La unión temoroparietal es conocida por jugar un rol importante en el procesamiento de información tanto del cuerpo como de estímulos externos.

Hace poco se supo que las personas que pueden recordar sus sueños son en general individuos más “despiertos” y sus cerebros registran más altos niveles de reacción ante el ruido y otros estímulos durante el sueño y mientras están despiertos.

Las etapas del sueño

Marcela Cohen , neuróloga de la Clínica y Maternidad Suizo Argentina, señaló que durante el sueño "se baja la tasa metabólica y el consumo de energía, reemplazamos y reparamos estructuras de nuestro cuerpo y en los niños y adolescentes es un momento de liberación de hormonas de crecimiento".

Cohen explicó que "un ciclo de sueño completo toma entre 90 y 110 minutos y se dan usualmente cinco etapas: 1, 2, 3, 4 y sueño REM (movimiento rápido de los ojos)". 

La especialista comentó que "la etapa 1 es de sueño liviano donde los ojos se mueven lentamente, la actividad muscular se enlentece y pueden aparecer contracciones musculares repentinas con una sensación de  estar cayendo ".

"Desde la etapa 2 a la 4 aparecen progresivamente ondas cerebrales lentas. Las etapas 3 y 4 son de sueño profundo, donde es difícil despertar a la persona, no hay movimientos oculares o actividad muscular. Es cuando algunos niños pueden mojar la cama, caminar dormidos o experimentar terrores nocturnos", destacó la neuróloga.

Cohen señaló que en el período REM "la respiración se hace más rápida, irregular y superficial, los ojos se mueven rápidamente y los músculos se paralizan", e indicó que "las ondas cerebrales aumentan como en una persona despierta". 

"El ritmo cardíaco y la presión arterial también lo hacen. Es cuando ocurren la mayoría de los sueños y si la persona se despierta puede recordarlos. Cada noche hay entre tres y cinco etapas de sueño REM, que son progresivamente más largas desde 3 a 60 minutos. Nuestra percepción es que son fugaces, podemos tener varios sueños y sólo recordar fragmentos", dijo la médica.

Para recordar los sueños, Cohen recomendó:

   · Mantener un diario de sueños.
   · Al despertar tomarnos unos minutos para recordar nuestro sueño antes de escribirlos.
   · Incluir la mayor cantidad de detalles posibles.
   · Leerlo horas o días después.
   · Dormir regularmente.
   · Incluir dibujos.
   · Ponerles títulos.
   . Los sueños premonitorios, no necesariamente revelan acontecimientos negativos.
   . Los sueños recurrentes se asocian a nuestros asuntos sin resolver.