En los últimos tres meses, Mendoza sepultó a medio centenar de personas por hechos de inseguridad. Anoche, un nuevo homicidio en Guaymallén despertó, otra vez, la impotencia de vecinos que cuestionaron -entre otras cosas- la desidia de un Estado provincial ausente.
Alrededor de las 21 del martes Luis Néstro Berardi (47) fue ultimado a disparos por dos asaltantes mientras se encontraba atendiendo su minimarket ubicado en la esquina de Remedios de Escalada y Cipolletti de Dorrego en Guaymallén.
Según los datos oficiales del Ministerio de Seguridad, el hombre quiso resistir el robo y en eso recibió un balazo en el pecho y otro en el antebrazo.
Los malvivientes se dieron a la fuga por Remedios de Escalada hacia el sur y más tarde, cerca de las 23, la policía detuvo a los presuntos asesinos en calle Castellanos a tres cuadras de donde ocurrió el homicidio .
Esta mañana, Policía Científica terminó de hacer el rastrillaje de posibles pruebas que permitirían avanzar con la investigación y determinar si, efectivamente, los dos demorados en Comisaría 25 son los responsables del asesinato.
Uno de los encargados de Policía Científica de Guaymallén reveló que “había dinero en la caja del negocio; por lo que tenemos que determinar si los delincuentes se llevaron parte del dinero o no alcanzaron a llevarse nada”. Los datos oficiales que aportó prensa del Ministerio de Seguridad indican que los individuos se habrían fugado con dinero, aunque no se aportó la cantidad.
Testimonios de vecinos contaron que la víctima alquilaba el lugar desde hacía entre cuatro y cinco meses y que había logrado levantar el negocio que, desde hace muchos años, funciona como minimarket con el servicio de cabinas telefónicas.
"Había plata en la caja"
Esta mañana MDZ Online se trasladó al lugar del hecho y en diálogo con miembros de Policía Científica se supo que los delincuentes dejaron dinero en la caja. Al parecer, la resistencia que efectuó Berardi puso nerviosos a los asaltantes que terminaron llevándose parte del efectivo o quizás nada.
“No hemos podido hablar con el propietario aún -el negocio lo alquilaba Berardi-, suponemos que viven arriba (MDZ Online golpeó y tocó timbre pero nadie abrió). El cuerpo del hombre ya fue examinado y estamos esperando que desde el Cuerpo Médico Forense nos entreguen los proyectiles para determinar el arma usada”, ampliaron desde la Policía Científica.
Sucede que en el lugar no se encontraron vainas servidas y se deduce que podrían haber usado un revólver; sin embargo, “muchos delincuentes saben esto y por eso ellos mismos recogen las vainas. Lo determinaremos cuando tengamos los proyectiles”, deslizó la fuente consultada.
Alrededor de las 10.30 de este jueves personal de la Policía Científica seguía en el lugar y de acuerdo con lo que pudo conocerse se habían tomado las huellas de todo el mobiliario del comercio además de rastrillar la zona en sus alrededores.
“En la caja encontramos varios billetes de cien pesos por lo que no sé si es que no se llevaron plata o no alcanzaron a llevarse todo”, deslizó el mismo consultado.
"Mi mujer hizo cinco llamadas al 911"
El propietario de una tintorería que se ubica al lado del minimarket donde ocurrió el asesinato comentó que desde hace entre 7 y 8 años la zona ha cambiado muchísimo tornándose cada vez más insegura y sin contar con el auxilio rápido y efectivo de la Policía de Mendoza.
“Yo no estaba cuando ocurrió el homicidio. Pero mi mujer hizo cinco llamados al 911 y las tiene registradas en el celular. A las 21.02 apenas escuchó las dos detonaciones intentó comunicarse con la Policía. Lo que le dio bronca a mi mujer fue que cuando llegó la Policía, como a los diez minutos aproximadamente (hay que tener en cuenta que esta es una zona que está cerca de todo, aclaró) la oficial le hizo doscientas mil preguntas en lugar de ser más efectiva y rápida, comentó el hombre en diálogo con MDZ Online.
Amplió que Berardi era muy trabajador, que abría su negocio a las 8 y cerraba a las 13.30 y luego regresaba en el horario de tarde de 16 a 21.30 o 22. “Era muy amable y cordial y la verdad esto nos sorprendió a todos”, expresó.
Asimismo, se quejó de la falta de presencia policial y cuestionó a la clase política y a la Justicia por no proteger a los ciudadanos.
“Hace más de 40 años que somos de la zona y tenemos esta tintorería y la verdad las cosas han cambiado mucho. Antes podías dejar los autos sin llaves y podías no tener rejas. Desde hace unos 7 u 8 años a esta parte todo ha cambiado y Dorrego se contaminó mucho. De hecho, ves cómo mucha gente ha usurpado viviendas que eran de personas grandes que ya fallecieron y la Policía lo sabe pero no hace nada, les llaman “las cuevas” pero no intervienen para nada. Y el temor está pero tenés que seguir trabajando y viviendo, es así. ¿Qué vas a hacer sino?”, reflexionó el hombre.
Y continuó: “Mirá el hombre este (refiriéndose a Berardi), el mensaje de él para sus hijos fue darles educación y ellos terminaron viendo cómo a su viejo lo mataron y ¿qué vas a hacer? ¿te vas a armar y salir a vengarte?... Creo que la deuda es de la clase política y de los abogados que defienden a los delincuentes... es una cadena...”, concluyó.
"En vez de hacer plazas, tendrían que hacer más cárceles"
Otra mujer que aguardaba el colectivo sobre Remedios de Escalada, frente al negocio donde se registró el asesinato, quiso hablar con MDZ Online.
“Yo viví siempre acá, ahora vive mi hijo a quien visito. Al hombre (Berardi) lo conocí alguna vez que entré a hablar por teléfono. La culpa acá la tienen los jueces que liberan rápidamente a estos delincuentes que te arruinan la vida y terminan con una familia. En vez de hacer plazas, tendrían que hacer más cárceles y encerrar a todos estos”, propuso.
Y agregó: “Tengo 72 años y puedo decirte que antes éramos pobres pero sabíamos lo que era bueno y malo, estábamos educados en valores; hoy, en cambio, tienen hijos a montones que terminan largándolos a la calle antes de que sepan caminar. Y son, finalmente, hijos de la calle y no de la familia. La familia se ha perdido”, le dijo a este medio.
"Hace 18 años que tengo mi panadería y ya me asaltaron 12 veces"
Al clamor e indignación de muchos vecinos se sumó el testimonio de Daniel que tiene su panadería desde hace 18 años a unos cincuenta metros de dónde se registró el crimen anoche.
“En 18 años sufrí en carne propia 12 asaltos de lo que denuncié cuatro y nunca más lo volví a hacer y ¿sabés por qué? porque la Policía de Mendoza nunca hace nada. Durante el primer año de mi negocio me asaltaron seis veces. La última vez fue hace unos cuatro o cinco meses y salí con mi auto a perseguirlos porque habían apuntado a mi hijo. En una de estas calles, los tuve enfrente a los tipos y casi los atropello. Algo se me cruzó por la mente y, gracias a Dios, no lo hice”, relató en conversación con MDZ Online.
Agregó que la “zona es muy jodida” y que jamás se ve a la Policía tratando de prevenir hechos delictivos.
Esta es la "zona jodida" según relató el consultado. El punto rojo indica donde ocurrió el asesinato anoche.
“Mirá sino, ayer estaban a las 9 de la mañana haciendo operativos de seguridad vial justo en la intersección donde se registró el crimen -Remedios de Escalada y Cipolletti- pero a la noche, acá, no había nadie. Nadie”, continuó Daniel.
Asimismo, al preguntarle si van a tomar algunas medidas de seguridad tras el asesinato de ayer, dijo: “Ya tenemos rejas y estamos viendo de pagar vigilancia privada entre los vecinos del lugar o al menos entre quienes somos dueños de negocios, porque como ves esto es una zona comercial. Esto me pudo pasar a mí o a mi hijo. He pensado en irme pero imaginate que tengo que trasladar una panadería de 18 años que tiene su clientela y su historia acá”, detalló.
Sobre si participarían en marchas pidiendo justicia y seguridad el hombre agregó que “la gente tiene miedo a la represalia y aparte no somos muy unidos, quizá mañana nos olvidemos de este crimen”.
Y concluyó: “Anoche vino Caleri y nos preguntaba cosas y al preguntarle sobre qué medidas concretas iban a tomar dijo algo de que está en la misma que nosotros... yo me pregunto, si no hay solución ¿qué hacemos?”.
Más indignados y "la policía que viene cuando hay un muerto"
En la recorrida, MDZ Online encontró nuevas voces que reclamaron medidas urgentes de parte del Estado provincial sin disimular la impotencia que les generó el asesinato de ayer.
“Acá la policía viene cuando hay un muerto. La inseguridad es una plaga que ataca a todos los lugares, no es propio de un lugar. Pero nadie hace nada. No se trabaja en la prevención. Vienen cuando el hecho está consumado y ahí ¿qué más se puede hacer?”, cuestionó un hombre que vive hace tiempo en el lugar.
Otra mujer que tiene una verdulería a pocos metros del negocio que atendía la víctima relató: “Gracias a Dios puedo decir que a nosotros nunca nos pasó nada pero es real que la policía nunca aparece. Vienen a hacer operativos viales más que nada y, ayer, por ejemplo se fueron apenas empezó a llover. Falta presencia de la policía, sin dudas”.
Por último, un carnicero que tiene su negocio frente al minimarket donde acribillaron a Berardi se quedó mudo frente a la pregunta de esta periodista y con los ojos vidriosos logró decir: “Tuve la suerte de conocerlo. Un ejemplo y excelente persona ¿Qué querés que te diga?”.