Un joven de 17 años murió por un disparo en Estados Unidos cuando un policía confundió su el control de la consola Wii que llevaba en su mano con un arma de fuego.
Dos efectivos llegaron hasta la casa de un Christopher Roupe para comprobar que su padre no hubiera violado la libertad condicional. El joven abrió la puerta con el artefacto en la mano y una agente le disparó en el pecho.
Los vecinos comentaron que cuando notó su error, la policía estalló en llanto. "Tenía la cabeza entre las manos y sollozaba", declararon vecinos del lugar, según The Huffington Post.
"La oficial disparó un sólo tiro e inmediatamente llamó a los servicios médicos. Roupe fue trasladado al hospital más cercano, donde no pudieron hacer nada por su vida", explicó Sherry Lang, vocero de la Comisión de Investigación.
El diario 24horas, publicó que la policía que efectuó el disparo estará con licencia administrativa todo el tiempo que dure la investigación.