Una anciana mendocina, diagnosticada con Alzheimer y residente en San Luis, fue objeto de una presunta estafa en escala y progresiva. Los presuntos protagonistas del delito que ya se investiga es un remisero cuyas iniciales son L.B. y una vecina de la propia víctima, en quien la familia descansaba en confianza para que estuviera pendiente de la mujer, que vive sola en un edificio de departamentos.
El escándalo estalló cuando el remisero intentó vender los departamentos de P.A.V., tales las iniciales de la víctima, con las escrituras en mano. Alertada la familia, se descubrió una trama que involucraría a negocios de expendio de combustible, comercios de electrodomésticos, de automóviles y motos y hasta una armería en donde los primeros datos indican que se habrían realizado compras con las tarjetas de crédito y débido de P.A.V.
Por otro lado, la cuenta del banco de la víctima fue literalmente vaciada y hasta registra un pedido de préstamo a su nombre por varias decenas de miles de pesos.
La familia, que todavía no puede difundir las identidades mientras avanza la justicia, manifestó su preocupación por la cadena de complicidades, voluntarias o involuntarias y rogó que el resto de la población esté alerta ante el accionar de este sujeto que, hasta que actúe la ley, está en libertad.