Un lamentable y brutal hecho ocurrió en Neuquén esta madrugada. Un hombre mató a otro de 23 apuñaladas porque se llevó su moto.
Los individuos que era conocidos, se juntaron a tomar por la tarde- noche unos tragos, se emborracharon y, tras una discusión nocturna por una moto, uno terminó asesinando al otro. La Policía detuvo al agresor, que es oriundo de Bahía Blanca.
Marcelo “Pinino” Rojas, de 42 años, y el Porteño, de 40, si bien no se puede aseverar que eran amigos, se conocían del ambiente “pesado” y tienen un frondoso prontuario. Además de antecedentes, los hombres compartían el gusto por la bebida y, como vivían a un par de cuadras en el barrio Don Bosco, pasaban tardes enteras de charlas y alcohol.
El viernes la rutina no varió: se juntaron en la puerta de la casa del Porteño y tomaron durante horas. Cerca de las 23 el alcohol se acabó, pero el Porteño tenía su motito de 110 cc con combustible y conocía una despensa ubicada en calle Domene al 1500, frente a la toma Los Polvorines. Ni bien surgió la propuesta, Pinino aceptó y ambos fueron a bordo del ciclomotor a buscar más bebida.
Pasada la medianoche, no se sabe por qué motivo Pinino le sacó la moto al Porteño y se fue a dar una vuelta solo. Tardó unos 15 minutos y, ni bien estacionó, comenzaron los reproches.
La discusión, que escucharon algunos testigos, giró siempre en torno a la moto. Los investigadores sospechan que Pinino se podría haber caído del rodado y roto algo o simplemente le habría consumido todo el combustible.
A las dos de la madrugada de ayer, última vez que los vieron los testigos, los hombres alcoholizados se fueron discutiendo mientras caminaban con la moto al lado.
No hay testigos de lo que sucedió. Pero a las 5.25 un camión de Cliba encontró a Pinino tirado en la calle de tierra que costea la toma ensangrentado. Avisaron a la Policía y el SIEN certificó la muerte del hombre, que hacía un par de meses había salido de la cárcel.
En la autopsia certificaron que Pinino había recibido 23 puñaladas repartidas en la espalda, la oreja y la mano derechas, los brazos y el tórax. Todas variaban en profundidad. Además, encontraron plomos alojados en el cuerpo que “eran de vieja data”, explicó a LM Neuquén Daniel Abarzúa, coordinador de Investigaciones de la Policía.
Una vez relevado el caso, se allanó la casa del Porteño. Allí lo detuvieron y se secuestraron la moto y prendas de vestir con manchas de sangre. El arma no fue recuperada aún. “El detenido también presentaba escoriaciones propias de una riña”, aclaró Abarzúa.
La causa está en manos del fiscal Agustín García, que formularía cargos contra el Porteño por homicidio agravado.