Un año positivo para los ambientalistas

Las organizaciones que se pronunciaron en contra de los proyectos mineros del Gobierno hicieron un balance de lo que fue este 2014.

Sin dudas, el 2014 ha sido un año muy intenso en cuanto a la instauración del debate por la minería metalífera en Mendoza. Tal como sucedió en el 2011, cuando estalló el conflicto por el proyecto aurífero San Jorge, en Uspallata, los proyectos de Hierro Indio y Cerro Amarillo, de Malargüe, despertaron las masivas protestas sociales que terminaron congelando ambas iniciativas en la Legislatura.

En ese sentido, las organizaciones sociales y autoproclamadas "defensoras del agua" concluyen este año con importantes logros en materia de defensa al entorno natural y la protección de las actividades agropecuarias, según su visión, y en detrimento de la "avanzada política" con los "intereses empresariales" en busca de las riquezas mineras.

Por ello, los asambleístas consideran que este año ha sido muy positivo en cuanto a los resultados de su lucha, aunque el 2015 será otro periodo que los mantendrá en alerta y con preocupaciones nuevas, teniendo en cuenta que será una etapa electoral.

Fabiana Villafañe, integrante de los Vecinos Autoconvocados de San Carlos, una de las organizaciones ambientalistas más activas de la provincia, aseguró a MDZ Online que este año "ha sido muy positivo" porque "la licencia social para que este tipo de procedimientos (mineros) sigue el pueblo de Mendoza sin otorgársela a las transnacionales, más allá de los intentos del Gobierno de querer imponer por la fuerza y de manera ilegal este tipo de proyectos"

"Con Hierro Indio quedó demostrado que la gente sigue preocupada y en defensa del agua", resaltó.

Por su parte, Carlos Pía, miembro de la Multisectorial de General Alvear, el municipio que más oposición puso contra la minería este año, consideró que "el balance es muy favorable, en el sentido que nos ha fortalecido como comunidad".

"La gente se ha dado cuenta que ha servido para otras cosas, que puede pelear por muchos otros intereses sociales y trabajar en forma mancomunada, como unión de la sociedad", destacó.

Mientras que Nito Ovando, perteneciente a la Asamblea por los Bienes Comunes de Malargüe, la cual tomó relevancia por llevar adelante las investigaciones a los expedientes, coincidió en que "entendemos que el balance del año ha sido positivo porque las acciones que nos habíamos propuesto como asamblea se pudieron cumplir en su totalidad".

De todos modos señaló que "han quedado algunas cuentas pendientes vinculadas con la parte administrativa y con el estudio de algunos expedientes, como Cerro Amarillo, además de profundizar los aspectos sociales de ese proyecto".

"Lo más importante del año es que se cae la imagen de un Malargüe pro minero que se había construido", aseveró Ovando.

Los problemas de los asambleístas en Malargüe

Lo cierto es que, a pesar de los éxitos, los integrantes de la Asamblea malargüina han sufrido, según las denuncias, amenazas e intimidaciones por parte de sectores pro mineros interesados en que los proyectos de Hierro Indio y Cerro Amarillo se lleven a cabo para desarrollar la economía departamental.

En ese sentido, Ovando reconoció los problemas que han tenido pero aseguró que "el tema de las amenazas se ha ido tranquilizando con el paso del tiempo" y lo atribuyó a que "este tema de la minería tuvo mucha visibilidad, y un montón de gente que antes opinaba de oído empezó a pedir información y, a partir de la ayuda de los medios y que la gente se informó más, bajó el nivel de violencia".

Aunque hizo una salvedad: "Excepto de los niveles políticos partidarios que han diagramado estrategias para mantener la bandera de la minería ciega". Y puso como ejemplo el caso de una integrante de la asamblea malargüina que trabajaba para la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y en el Centro y Estudios de la Tierra, y su contrato fue rescindido sin ninguna explicación.

En su caso, Villafañe se mostró preocupada por lo que ella llamó una "criminalización de la protesta" y puso como ejemplos los casos de Malargüe y San Rafael, donde un asambleísta quedó detenido tras una protesta llevada a cabo durante la Feria Internacional de Turismo en ese departamento.

"Antes nos jactábamos que en Mendoza de que jamás nos habían reprimido, pero eso ya cambió. Son hechos que marcan un cambio de postura", resumió.

¿Cómo se viene el 2015?

Villafañe fue muy enfática en lo que será el próximo año en materia minera: "Estamos retomando fuerzas para el año que viene y preocupados por la criminalización de la protesta, que son intentos de acallar las protestas".

"Además estamos alerta porque varios candidatos al gobernador, sobre todo del oficialismo, sigue con su intención de instalar el modelo minero de Mendoza, más allá de lo que diga la gente", advirtió.

Pía destacó que el 2015 será "un año electoral y queremos ver cuales son los planteos de los candidatos. Quienes plantean el desarrollo de la minería en Mendoza tendrán que venir para debatir con nosotros".

Ovando fue más optimista al señalar que "Imaginamos que el próximo año va a ser más tranquilo, porque la misma coyuntura electoral va a ser que ningún candidato se juegue por potenciar movimientos pro mineros, excepto por Francisco Pérez que anda diciendo a boca de jarro que continuará su política pro minera".

"Sería bueno que empiece una discusión seria sobre la matriz productiva de Mendoza, dejando de lado un debate sobre minería sí o no. La minería es una alternativa productiva, pero tiene que estar con controles y tiene que ser consensuada", concluyó.