Antonio Cruz, el policía que conducía ebrio y embistió a tres jóvenes en Godoy Cruz, será sometido a indagatoria nuevamente el próximo lunes. Su situación procesal se complicó -aún más- tras confirmarse la muerte de la segunda chica atropellada, Lorena Castro (16).
El pasado 9 de diciembre el efectivo Cruz (46) que prestaba servicios en la División de Cuerpos Especiales transitaba al mando de su vehículo particular, un Renault 21, alcoholizado y en contramano por calle San Vicente en Godoy Cruz. Segundos después, a la altura de Lamadrid, arrolló a tres adolescentes que se encontraban al costado de la calle.
Como resultado del incidente, fallecieron dos de las víctimas atropelladas: Tania Páez de 17 años y Lorena Castro de 16 años.
Esta segunda muerte complicó mucho más la situación procesal del uniformado, quien el día del siniestro vial se encontraba de licencia aunque prestando servicios extraordinarios para el Pami, según los informes de la Inspección General de Seguridad.
Las pericias posteriores indicaron que Cruz no sólo conducía en sentido contrario sino que se encontraba en estado de ebriedad, con 1,424 grados de alcohol en sangre, mucho más de lo permitido por la Ley de Tránsito.
Con la muerte de las dos jóvenes, la Justicia determinó el cambio de carátula del policía quien, en este momento, continúa detenido en la cárcel de San Felipe.
Tras el fallecimiento de Castro, según confirmó a MDZ el fiscal Gustavo Felhman a cargo de la investigación judicial, Cruz quedó imputado por doble homicidio culposo agravado por la cantidad de víctimas.
En este escenario, la Justicia volverá a indagarlo el próximo lunes. Hay que recordar que ya hubo un pedido de indagatoria tras la muerte de Páez, en donde el uniformado se negó a declarar.
Pese a que la investigación está bajo secreto de sumario, el fiscal reconoció que la situación de Cruz se complica mucho más con los últimos giros, refiriéndose, específicamente, a la muerte de Castro. Agregó que hay testigos, vecinos de la zona que presenciaron el accidente, que resultarán claves en el derrotero del caso.
Por su parte, la directora de la Inspección General de Seguridad, Mariana Herrero, dijo que están a la espera de que la Justicia les permita indagar al efectivo y si bien calificó al caso como "gravísimo", insistió en que Cruz cuenta en su haber con un "buen desempeño laboral".
"Con la muerte de la segunda niña, se agravó su situación a nivel de la Justicia, desde donde, de hecho, cambiaron su carátula. Desde nuestro lugar, lo que hicimos fue intentar acelerar el proceso administrativo. Entre la semana próxima y la otra esperamos poder cumplir con la indagatoria y luego resolver la sanción", explicó Herrero a MDZ.
Dejó entrever que la IGS está analizando dos posibles sanciones: la censantía o la suspensión máxima de 60 días. "Sin embargo, lo que se defina estará sujeto a la condena de la Justicia", aclaró.
Por último, Herrero dejó en claro que más allá de lo que resuelva la Justicia: "El caso es muy grave y el policía va a ser sancionado".