Tres armas largas, ropa, dinero y máquinas por un valor de 100 mil pesos. Éste fue el botín de cuatro ladrones que golpearon con un palo a un empresario sanjuanino (Juan José Moncho) y lo ataron en su vivienda de Rivadavia, San Juan.
Moncho llegó a su casa a la medianoche y se sentó a comer una pizza, cuando fue sorprendido por el golpe en la puerta. ‘Cuando escuché el estruendo y me di la vuelta, sentí el palo en la cabeza. No pude hacer nada y trastabillé. Ahí escuché que me gritaban: arrodillate viejo, arrodillate", relató.
De acuerdo con Diario de Cuyo, el empresario terminó en el piso con la cabeza ensangrentada y rodeado por cuatro encapuchados, quienes ataron sus manos con las tiras de las cortinas y sujetaron sus pies con un par de cintos.