Finalmente el Hotel Intercontinental entró en concurso de acreedores luego de que la asamblea de accionistas aceptara el último miércoles pedido que había realizado el directorio. A pesar de ello, la empresa KLP Emprendimientos retendrá la licencia de juegos y el casino Cóndor de los Andes seguirá abierto.
Según manifestó el presidente del Instituto Provincial de Juegos y Casinos, Carlos Bianchinelli, no habría ningún impedimento técnico o legal para que el lujoso hotel conserve el poder que le permite operar la sala de juegos.
Específicamente, Bianchinelli se refirió a la ley 5775, bajo la cual están habilitados la mayoría de los casinos que funcionan en hoteles cinco estrellas, y el decreto 225 del año 2001.
Según el artículo 7 de la ley 5775, una de las causales para la quita de la licencia de juego, es “la falta de pago de los impuestos provinciales que correspondan en tiempo y forma”.
Al declararse en concurso, los números de KLP Emprendimientos dejaron en evidencia que de los 404,5 millones de pesos que KLP debe, casi $34 millones corresponden a atrasos en el pago de impuestos a la Administración Tributaria Mendoza (ATM).
Sobre este punto en particular, Bianchinelli sostuvo que el IPJyC ha pedido todas las declaraciones juradas del pago de ingresos brutos de KLP, y los ha elevado a la ATM. “Al tener un plan de pago con la ATM, no se registra como deuda”, señaló el funcionario.
Por su parte, el titular de la ATM, Claudio Gil confirmó que las deudas del Intercontinental están “regularizadas, pero impagas”. “Para que el plan de pago quede vigente es necesario pagar la primera cuota, mientras que para poder declarar su caducidad deben pasar 60 días desde el primer incumplimiento en la cancelación de las cuotas”, expresó Gil. En este sentido, aclaró KLP cuenta con tres planes de pago diferentes.
El decreto 225 del IPJyC
El otro punto sobre el cual hizo hincapié Bianchinelli, es la resolución 225 del Instituto Provincial de Juegos y Casinos, cuyo artículo 5 establece las “inhabilidades para desempeñarse como Operador o funcionario jerárquico de los establecimientos de juego”. La polémica la suscitó el inciso “f” de este decreto del año 2001, ya incluye dentro de las inhabilidades a “las personas sometidas a proceso judicial de concurso preventivo o quiebra”.
Al respecto, Bianchinelli argumentó que el decreto habla de las inhabilidades para adquirir la licencia, pero no establece que una empresa que ya cuenta con la misma la pierda al entrar en concurso.
Paralelamente, los abogados de KLP presentaron una medida cautelar de no innovar respecto a esta resolución, y la Justicia aún no se expide al respecto. Incluso, es aseguran que podría tomar un tiempo para que esto ocurra.
El Intercontinental, al borde del abismo
No es un secreto que si el Hotel Intercontinental perdía la licencia de juego, la quiebra hubiera sido algo inevitable. Al igual que otros hoteles de estas características, el Intercontinental es deficitario y su principal fuente de ingreso es el casino.
El entrar en concurso de acreedores le da a la empresa ciertas facilidades de pago y reducciones de intereses en la deuda, pero desde la ATM aseguran que si KLP vuelve a retrasarse en el pago de ingresos brutos podrían pedir la quiebra.
“A las empresas que están concursadas se les siguen cobrando sus impuestos y obligaciones, ya que sólo se suspende el pago de las deudas que mantenía a la hora de entrar en concurso” sostuvo Claudio Gil.
A pesar de la amenaza del titular de la ATM, la de la quiebra no es una posibilidad deseada por el gobierno provincial. No sólo porque implicaría la perdida de 350 puestos de trabajo, sino por lo que significa para Mendoza contar con hoteles de las características del Intercontinental.
El tema es ver hasta que punto la provincia debe hacer la vista gorda frente a este tipo de casos, ya que el casino del Intercontinental no es el único que no tributa al día el 20% en concepto de ingresos brutos que debe aportarle a la ATM.
“Hay que ser más estrictos, pero también con las empresas de transporte o las personas que tienen autos de lujo y no pagan el impuesto automotor”, concluyó Bianchinelli