Bob Potts es un artista que trabaja desde un pequeño taller en nueva York, instalado dentro de un granero de mediados del siglo XIX.
Allí construye esculturas cinéticas maravillosas que reproducen los movimientos de aves, peces y otros animales.
Engranajes, palancas y cadenas son hechas por Potts, y el resultado es maravilloso.