Violento asalto a una distribuidora de gaseosas

El hecho ocurrió el viernes por la noche en un deposito de Coca Cola, encerraron y ataron al personal. Se llevaron la recaudación de varios días y escaparon.

 Cuando quedaban cinco empleados y estaban a punto de cerrar, un depósito de Coca Cola sufrió una violenta entradera por parte de tres sujetos que, a punta de pistola, encerraron y ataron al personal y se llevaron el dinero de la recaudación de varios días, huyendo luego los tres en una sola moto.

Una violenta entradera se registró el viernes por la noche en un depósito de Coca Cola que funciona en Pedro Vargas al 2600. Cuando los responsables de la firma estaban a punto de retirarse, tres sujetos irrumpieron en el lugar con sus caras cubiertas y apuntándolos con armas de fuego.

Según el diario de San Rafael a través de distintas fuentes policiales, los malvivientes amenazaron y obligaron a las víctimas a encerrarse en una habitación, donde quedaron atados con precintos que manipulaban los asaltantes. Éstos, con el tiempo a su favor, les sustrajeron tres teléfonos celulares a los trabajadores para evitar que se comunicaran con el 911. Luego se dirigieron a una oficina de donde sustrajeron una caja que, de acuerdo a lo que constó en la denuncia inicial, había 50 mil pesos de las últimas recaudaciones.

Tras obtener el botín, los asaltantes escaparon en una moto que, según aportaron los propios damnificados, los trasladaba a los tres. Al cabo de varios minutos de encierro y cuando pudieron desprenderse, se produjo la comunicación con el CEO, lo que dio lugar a un amplio operativo policial que se extendió hasta avanzada la madrugada. En el lugar, los uniformados encontraron al responsable de la empresa y a tres de sus familiares, y a un joven de 19 años que cumple funciones en la firma.

Aunque los responsables evitaron informar a la prensa lo sucedido, pudimos comprobar que para arribar al lugar en que se encontraban los trabajadores, los malvivientes debieron atravesar dos portones y un corredor de unos 40 o 50 metros aproximadamente. En este marco, los investigadores no descartan que los autores del robo lo realizaran a sabiendas de los movimientos, teniendo en cuenta, entre otras cosas, que en la puerta de ingreso al depósito figura un cartel de seguridad monitoreada. Sin embargo, corroboró este diario, dicha empresa le prestaba ese servicio a la empresa que funcionaba con anterioridad en el mismo edificio. Además, deslizaron fuentes investigativas, los malvivientes no eligieron el horario al azar, tenían conocimiento de que a la hora en que lo llevaron a cabo se encontrarían con una interesante suma de dinero en efectivo.

La causa quedó a cargo de la Unidad Investigativa de San Rafael, cuyos efectivos emprendieron tareas para tratar de esclarecer el hecho que quedó caratulado como “Robo agravado por uso de arma de fuego” y “Privación ilegítima de la libertad”.