Ladrones esquivaron a diez perros para robar una casa

Sucedió en Buenos Aires. Un grupo de delincuentes se encargó de robar hasta los muebles de una vivienda pese a los canes que la custodiaban.

Foto: sufersa
Foto: sufersa

Un grupo de delincuentes se encargó de robar hasta los muebles de una casa situada en la zona rural de la zona de Los Hornos, cerca de la ciudad de La Plata, Buenos Aires, a pesar de los diez perros que custodiaban la propiedad. 

El robo fue sufrido el sábado por la noche por Bautista Condomí Alcorta, un comerciante de 27 años, en su casa de 161 y 76, que prácticamente fue "mudada" por los responsables del robo. 

Los ladrones actuaron en medio del temporal que se abatió este fin de semana sobre el área platense y que dejó la mayoría de los caminos de la zona intransitables. 

Según relató a un diario local, el joven, tras trabajar en su negocio, y luego de cenar con sus familiares, se dispuso a regresar a su domicilio junto a su pareja, objetivo que encontró dificultoso por el estado de los caminos. 

Cuando finalmente Condomí Alcorta pudo llegar a su casa, los perros salieron a recibirlo como es habitual, pero el panorama era distinto en su domicilio, donde los delincuentes se habían llevado todo, hasta dos sillones de importante tamaño. "Todo estaba dado vuelta, sólo me dejaron la heladera", expresó el comerciante al referirse al momento en el que entró a su vivienda.

En tanto, el damnificado especuló con la posibilidad de que los asaltantes, para entrar a la casa, "doblaron una reja de la parte de atrás, rompieron el vidrio y abrieron la ventana". 

Los delincuentes revisaron además una casa de herramientas y un galpón, del cual se llevaron un grupo electrógeno y otros elementos de valor. 

Condomí Alcorta dijo que el robo se produjo en circunstancias "extrañas" porque no hay huellas de vehículos dentro de la propiedad, lo que hace suponer que lo asaltantes llevaron los objetos robados, algunos de ellos pesados, a pie hasta el frente de la casa. 

Es así que los delincuentes tuvieron que recorrer toda el amplio terreno que tiene la propiedad a pie y a merced de los perros, que al parecer, nunca reaccionaron.