"El suicidio asistido es un absurdo porque la dignidad es otra cosa que poner fin a la propia vida", afirmó hoy el presidente de la Pontificia Academia por la Vida, Carrasco de Paula, al comentar el caso de Brittany Maynard, la chica estadounidense de 29 años que decidió morir tras un cáncer terminal.
Más adelante, la autoridad católica dijo: "No juzgamos a las personas, pero el gesto en sí es de condenar", según publicó Clarín.
La muerte de Brittany reavivó el debate sobre un tema tabú. Para algunos especialistas en bioética hay que respetar su decisión. Otros creen que no se puede decidir sobre la muerte. Esta es la primera reacción desde el Vaticano desde que se conoció la voluntad de la chica de quitarse la vida.