Una ruptura no necesariamente es cuando una pareja decide poner fin a su relación. También lo puede ser cuando uno de los dos muere. En fin, cada caso es un mundo y especialistas admiten lo que uno siente cuando lo vive: que es uno de los acontecimientos más estresantes de cambio que experimentan los individuos.
Ante esta situación los consejos son:
1. Palabras claves: aceptación, resignación, aprendizaje, seguimiento, respeto y crecimiento (Juan Macías, psicólogo especializado en terapia de parejas).
2. Controlar lo que hace avivar el dolor. Hay que parar y controlar las cosas que nos recuerdan a esa persona. Ejemplo: no torturarse una y otra vez con esa canción. Y por supuesto, hay que trabajar y recomponer la autoestima dañada.
3. La solución no es sustituir un amor perdido por otro, sino que saber vivir consigo mismo, saber disfrutar y saber sentirse bien (Patricia Ramírez Loeffler, psicóloga).
4. Atreverse a hacer cosas que antes no hacía, como por ejemplo ir al cine solo y experimentar que ese ir al cine en soledad puede ser algo muy positivo.
5. Impedir que el sufrimiento paralice a la persona, sino que seguir activo y realizar actividades.