"Lloraba a los gritos. Tenía la boca muy abierta y me apretaba el brazo. No sabía qué le pasaba, al principio le di agua para calmarlo. Pero como me decía que le quemaba, lo metí debajo de un surtidor de la desesperación, para que bebiera más rápido", dijo la madre de un niño de un año y medio que quedó internado en San Juan.
El niño, llamado Tiziano Espejo, recibió el líquido de su hermana y su tío, de 4 y 5 años respectivamente, quienes confundieron el ácido con jugo, mientras jugaban en Caucete. Tras la ingesta fue internado en Terapia Intensiva del Rawson y se encuentra estable, según publicó Diario de Cuyo. "Tiziano pedía agua y le dieron esa botella", agregaron.