El policía que tomó rehenes pidió disculpas y quedará libre

El oficial entró a una oficina a los tiros y tomó a 15 rehenes en Neuquén no irá preso. Sólo deberá hacer un tratamiento psicológico.

Foto: www.rionegro.com.ar
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El policía Sebastián Riquelme tomó como rehenes a 15 personas en una oficina municipal de Neuquén. Por el hecho, que tomó trascendencia nacional, el hombre fue acusado por privación ilegal de la libertad pero ahora pedirá disculpas y quedará en libertad.

Riquelme permanecerá en libertad, pues no se dispuso ninguna medida cautelar privativa de ella. Ahora, tras lo ocurrido el lunes, se lo someterá a un tratamiento psiquiátrico por siete días y luego se evaluará su condición.

Asimismo, se estableció la prohibición de acercamiento a su ex pareja- Carla Tamburri - quien estaba en la oficina, y de portar armas. Ahora le harán un tratamiento psiquiátrico y quedará libre.

"Reconozco que me equivoqué", dijo ayer Riquelme. Además, pidió disculpas a la Policía a la que, reconoció, "desprestigié".

Según se reveló, Riquelme habría ido al lugar de trabajo de su expareja -Carla Tamburri- con intensiones de suicidarse, ya que no sólo se lo dijo a los rehenes, sino que a uno de ellos le entregó una nota dirigida a su exnovia, revelando su intención.

Riquelme llegó ayer esposado a la audiencia en la que la funcionaria de la fiscalía, Eugenia Titanti, lo acusó de los delitos de privación ilegítima de la libertad por 15 rehenes en concurso real con privación ilegítima de la libertad calificada por el deber de respeto a quien era su pareja, ambas agravadas por el empleo de arma de fuego y en concurso real con abuso de autoridad.

Horas antes, un psiquiatra lo examinó y, si bien determinó que es imputable, aconsejó su inmediata internación en un centro de salud mental. Así fue que Titanti se lo solicitó a la jueza Mara Suste, quien consideró que para ello se deben cumplir los mismos requisitos que para una prisión preventiva, y dispuso en cambio su libertad inmediata sujeta al cuidado de una institución. También le prohibió que porte o use armas, y avaló una orden de restricción a su expareja.

El defensor de Riquelme, Gustavo Lucero, advirtió que "va a internarse voluntariamente en un centro para mejorar su estado". Condición que en una semana será revaluada por el psiquiatra para determinar si puede trasladarse a San Martín de los Andes donde vive su familia.

En la audiencia Riquelme explicó que "estoy atravesando una situación bastante complicada sentimental y familiar".

El policía remarcó que "nunca le apunté a la gente con el arma, ni los amenacé porque no era mi intención".

Advirtió que "no tiene que ver esto con la institución policial que siento que desprestigié mucho. Reconozco que me equivoqué y ofrezco y me comprometo a cumplir un tratamiento psicológico y psiquiátrico".

Según se supo, Riquelme en noviembre del año pasado entregó su arma ante un cuadro de depresión tras que su mujer lo dejara por un trabajador petrolero y se mudara a Junín de los Andes llevándose consigo a sus dos hijos que no le permite ver. La nueva crisis se habría desencadenado cuando su novia, embarazada de tres meses, lo dejó.