La Policía de Santa Fe investigaba el crimen de un gendarme retirado que fue encontrado asesinado a golpes y puñaladas en un campo cercano a la localidad de María Susana, en la zona centro oeste de la provincia.
El cuerpo de la víctima, identificada como Ricardo Mieres, de 56 años, fue hallado cerca de las 20:00 del sábado por vecinos de la zona en el predio perteneciente a la llamada Granja Cingolani y cercano a una precaria vivienda en la que habitaba.
El cadáver presentaba un cuchillo clavado en la espalda y evidencias de que el hombre había recibido otras heridas cortantes, además de fuertes golpes, concentrados en la cabeza.
En principio, los pesquisas piensan que Mieres murió por los golpes en la cabeza y que fue posteriormente apuñalado. Los primeros indicios que recogía la Policía, de acuerdo a lo publicado por un matutino de Rosario citado por la agencia Noticias Argentinas, indican que el crimen no estuvo relacionado con un robo, sino con un asunto personal.
En forma extraoficial, en tanto, había trascendido que también se investiga una posible pista relacionada con el narcotráfico. Esa sospecha se fundamenta en los viajes que Mieres había hecho en forma frecuente en los últimos tiempos a la zona de la Triple Frontera entre la provincia de Misiones, Paraguay y Brasil.
A los investigadores también le llama la atención la modesta vivienda en la que habitaba Mieres, en relación a sus haberes como hombre retirado de Gendarmería. Los indicios apuntan a que el o los asesinos sorprendió al ex gendarme en el momento en el que lavaba su auto.
Como el cuerpo fue encontrado a unos doce metros del vehículo en dirección a la casa, se infiere que Mieres alcanzó a ver a el o los homicidas, e intentó guarecerse. La investigación del caso quedó a cargo del fiscal de fiscal del distrito judicial número 11, con asiento en San Jorge, Carlos Alberto Zoppegni.