Cómo la música ayuda a un ejercicio físico exigente

Escuchar música hace más fácil y llevadera las sesiones de gimnasia. Por qué es así y en qué se basa esta idea.

Foto: Pachy Reynoso / MDZ
Foto: Pachy Reynoso / MDZ

 

Para quienes realizan ejercicios intensos o prefieren emprender trayectos largos en bicicleta, con el fin de mejorar el estado físico, profesionales del departamento de Kinesiología de la Universidad McMaster, de Ontario (Canadá) concluyeron que la música ayuda a bajar el rechazo en primera instancia que existe hacia el desafío de un gran esfuerzo físico, como también inyecta motivación y disfrute.


Tras evaluar a 20 adultos, con exigentes pruebas de ejercicios físicos, la mejor nota quedó en manos de quienes escucharon música durante los entrenamientos respecto de quienes no lo hicieron así. 

La conclusión fue que escuchar música durante un ejercicio intenso puede ser una estrategia eficaz para facilitar la integración de los individuos a este tipo de actividades.

Algunos ejercicios llevados a cabo en este estudio fueron 30 minutos de trote o de bicicleta continua, algo común en los gimnasios mendocinos. En este caso un grupo de voluntarios escuchó sus canciones favoritas y otros, no. Los segundos, tras concluir el entrenamiento, expresaron un mal humor y hasta se mostraron más cansados que quienes sí lo hicieron escuchando las canciones favoritas.

También se advirtió una mayor predisposición al esfuerzo en quienes lo hicieron con los auriculares puestos: hubo mayor agresividad en el esfuerzo físico en quienes lo hacían escuchando música respecto de quienes no lo hacían así, una clara demostración de cómo la música motiva en los momentos que el cuerpo pide mayor esfuerzo físico.

Al final del experimento, los 20 voluntarios involucrados concluyeron en que les resultó mejor llevar a cabo las pruebas de exigencia física con música que sin la misma.


Archivado en