Después de que se encendieron las alarmas locales cuando el viernes pasado se conoció que el Gobierno intentaba determinar si un hombre guineano sospechado de estar infectado de ébola había ingresado al país, representantes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) señalaron que "no se puede descartar la eventual llegada de un caso de ébola".
"El hecho de que hayamos tenido casos en los EEUU y España nos indica, así como ya lo habíamos previsto, que se va a dar la importación de casos, y Argentina es un país muy conectado al mundo en general. No tenemos vuelos directos pero cualquier tipo de conexión puede traer aquí un posible enfermo", advirtieron.
En este contexto, el Ministerio de Salud informó que había intensificado la vigilancia sanitaria y que dispuso profundizar las acciones de control en los aeropuertos internacionales, incluido el de Mendoza, y en los puertos de la Argentina para identificar a pacientes que pudieran llegar al país con síntomas del ébola.
En este sentido, tal como publicó Infobae, la cartera que encabeza Juan Manzur creó un protocolo para aislar y derivar rápidamente a los pacientes hasta confirmar si efectivamente son portadores del virus. El Instituto Malbrán desarrolló, por su parte, un método que permite confirmar o descartar casos sospechosos del virus en menos de 24 horas.