El video que complica a la madre y al padrastro de Priscila

Luego de que saliera a la luz el crimen de la niña de 7 años, se difundió el material que muestra como los acusados caminan por la calle con un cochecito de bebé donde trasladaban el cadáver de la nena para tirarlo al río.

Para la Justicia estaría casi probado que a Priscila Lafuente fue asesinada a golpes por su madre, quien junto al padrastro intentó deshacerse del cuerpo quemándolo en una parrilla. Sin embargo, al no poder cumplir ese cometido, la pareja puso el cadáver en un cochecito de bebé y lo llevó hacia el arroyo Las Conchillas (en Berazategui), donde finalmente lo arrojó.

La hipótesis de los investigadores fue reforzada por un video registrado por las cámaras de seguridad del Municipio de Berazategui: en el material se ve a la madre y al padrastro de Priscila caminando mientras trasladan un carro de bebé y se cree que en ese momento llevaban el cuerpo para hacerlo desaparecer.

Según las pericias realizadas al cadáver de la niña, encontrado en el arroyo Las Conchillas de Berazategui, a la menor la mataron con golpes en la cabeza, dado que tenía un fuerte traumatismo de cráneo.

La hipótesis que maneja la Justicia, más precisamente el fiscal subrogante Carlos Riera, es que la madre, identificada como Silvia Beatriz Lafuente, una mujer corpulenta, sometió a Priscila a una feroz golpiza, que le provocó moretones y la dejó con heridas internas.

Según trascendió hoy, la pequeña no murió en el acto, sino que fue a descansar a su cama y a la mañana siguiente los hermanos se dieron cuenta de que la chiquita estaba muerta.

Cuando la madre de Priscila y su pareja, Pablo Verón Bisconti, efectivo de la Superintendencia de Bomberos de la Policía Federal, actualmente en disponibilidad, comprobaron el deceso de la menor, decidieron enterrarla en el terreno que ocupaban.

Sin embargo, no contaban con una pala para cavar un pozo, por lo que fueron a pedir prestada a una vecina, a quien, cuando les preguntó para qué la querían, le dijeron que era para enterrar unos vidrios.

La mujer no les facilitó la herramienta, por lo que entonces la madre de Priscila y su pareja decidieron quemar el cadáver en una parrilla ubicada en la parte trasera del terreno. Sin embargo, como las brasas no lograron el cometido, la pareja tomó el cuerpo de la nena, lo cargó en un cochecito de bebé y trasladó hasta el arroyo Las Conchillas, donde finalmente lo arrojó.

Tanto la madre de la chiquita como su pareja se negaron a declarar ante el fiscal, durante la primera audiencia de indagatoria a la que fueron sometidos.

La mujer está  acusada de "homicidio agravado por el vínculo", que conlleva -en caso de ser encontrada culpable- una pena a prisión perpetua, mientras que a su pareja se le imputa el delito de "encubrimiento agravado", que tiene una pena de uno a 6 años