Aunque es una práctica relativamente común en el ámbito presidiario, no deja de llamar la atención: dos hombres que se encontraban presos en una comisaría de la ciudad pampeana de General Pico se autolesionaron para evitar de ser trasladados a otra dependencia policial.
Los protagonistas del singular hecho fueron Luis Román Lucero, detenido por robo calificado desde hace dos años, y Alfredo Pérez, con una preventiva por abuso sexual agravado, quienes estaban alojados en la Comisaría nº 3 de la citada localidad e iban a ser enviados a la homónima dependencia ubicada en General Acha.
Para evitar las derivaciones, ambos se provocaron lesiones en distintas partes del cuerpo. Ambos se realizaron cortes en los brazos y uno de ellos se cosió la boca a modo de protesta.
Tras descubrirlos, la Policía y la Justicia local dispusieron la asistencia médica de ambos en el hospital Gobernador Centeno de General Pico y posteriormente terminaron alojados a la Alcaidía local.
Fuente: El Diario de La Pampa