La familia de Luciana, la nena que presuntamente mataron, por segundo día consecutivo se presentó en la Peatonal, en el que mostró fotos del ataúd de la pequeña, que llegó sin vida al hospital de Santa Rosa el martes último, llevada por su mismo padrastro, por el cual luego fue detenido.
Hoy fue imputado por homicidio agravado el padrastro y la madre de la nena asesinada, por lo que uno será llevado al penal de Boulogne Sur Mer, mientras que ella será trasladada al presidio femenino en El Borbollón.
La protagonista de este momento en la peatonal Sarmiento había dicho a MDZ que tanto su hija como su pareja “le pegabana Luciana”. Y había confesado que tras “pedir tanto tiempo por mi nieta ahora me la entregan en un cajón”.
El Cuerpo Médico Forense confirmó que la pequeña murió de un fuerte golpe en su cabeza.
Ayer, Claudia Rivas también había estado en la primera marcha de protesta por este caso y se había mostrado muy conmovida y dolorida por el caso.
El caso tiene ribetes complejos que deja en evidencia una falla en el funcionamiento de los mecanismos para proteger a los menores. En este sentido, Patricia Spoliansky, titular de la Dirección de Niñez, adolescencia y Familia (Dinaf), había dicho que, las denuncias no fueron por violencia, sino por las pésimas condiciones de vida de los pequeños. Desmintió que no se haya asistido a la abuela y a la madre en todo este tiempo y relató que el 31 de diciembre, cuando se realizó la última denuncia, no se constató que la niña había sido golpeada, como sostiene el cuidacoches.
Sin embargo las fotos que muestra la abuela de Luciana sin dudas muestran la evidencia de que hubo violencia hacia la menor.
La muerte de la nena de 3 años ocurrió el martes por la noche, no se conoce con exactitud la hora en la que ocurrió el homicidio. No obstante, el hecho tomó estado público cuando el padrastro la llevó a la Clínica Santa María, ubicada a unos pocos metros de la casa en la que vivía la familia y escapó.
Hasta el momento, tanto Orellano como Rodríguez no han dicho una sola palabra de lo que sucedió esa noche, ni han mostrado señales de dolor por lo ocurrido con Luciana, según lo notó la propia fiscal Daniela Chaler, titular de la Fiscalía I.
A todo esto, los familiares de la madre de la niña, cargaron duramente contra ella y su pareja, al decir que la nena era golpeada con frecuencia.
“En primer lugar el rechazo a todo tipo de violencia familiar, y en este caso el crimen aberrante, el que lo haya hecho es una bestia”, dijo hoy el gobernador Francisco Pérez.
Sobre la responsabilidad de las autoridades, el mandatario destacó: “Yo he instruido al ministro de desarrollo social para que inicie un sumario administrativo para evaluar las responsabilidades de los agentes a cargo del caso”.
“Cabe aclarar que la OAL en el 2013 tomo 27.600 denuncias de violencia intrafamiliar. Esto hace que, evidentemente, se tenga que mejorar el sistema. Habrá que evaluar si ha habido negligencia o qué tipo de responsabilidad le cabe al organismo. Lo que estamos evaluando acá es si se le dio intervención a la Justicia, y si no se dio intervención, por qué no se le dio. Habían antecedentes, había un expediente...”
Por lo pronto, si bien no dio nombres, confirmó que dos operadores serán suspendidos por su actuación: “He pedido la suspensión provisoria de los operadores que puedan haber estado involucrados en este hecho puntual”.
Si bien el caso ya era conocido por los organismos de Protección de Derechos y Defensoría del Menor y Maltrato Infantil, un cuidacoches radicó la última denuncia dejando al desnudo las condiciones de abandono en las que se encontraba la niña.
Fue el 31 de diciembre, cuando logró sacarla de la casa por el habitáculo del gas, después de que la nena le pidiera ayuda y le expresara que tenía hambre.
Sin embargo, y con todos los antecedentes que contaba el Organismo Administrativo Local (OAL) de Capital la nena volvió al seno familiar donde corría peligro.