Un testigo clave denunció la situación de total abandono y de maltrato físico que sufrió la nena de tres años fallecida en la Clínica Santa María. José Medina, un lava autos relató en el programa No será mucho de MDZ Radio, cómo circunstancialmente escuchó los llantos de Luciana Milagros (3), mientras llevaba adelante su trabajo en inmediaciones a Entre ríos 350, la casa donde vivía la familia de la nena.
“El 31 de diciembre al mediodía vi cómo la pareja salía con dos nenas, pero al rato se empezaron a escuchar los llantos de una criatura, me asomé por el gabinete de gas y fue cuando la ví muy golpeada y desnutrida”, comentó.
Frente al desgarrador panorama, Medina confió que se la sacó de la casa y la llevó a la Policía para denunciar lo que estaba pasando con la menor.
“Ellos la vieron en el estado en que se encontraba y me dijeron que no podían hacer nada que se la tenían que devolver a la familia. Esto me ocasionó muchas discusiones con la madre y con el padrastro”, señaló el testigo.
Lo llamativo del caso, es que las otras dos criaturas se las veía en buen estado de salud y alimentadas, según destacaron los vecinos y hasta los propios investigadores del caso. Todo lo contrario, a la situación que atravesaba la niña fallecida, que llegó envuelta en una sábana a la Clínica Santa María trasladada al lugar por el hombre que está sospechado de matarla a golpes.
El padrastro fue identificado como Jorge Gabriel Orellana y su madre biológica como Rita Rodríguez, ambos están detenidos y a disposición de la Justicia.
Las consecuencias
Para José Medina el detonante de la muerte de Luciana fue la denuncia que él mismo radicó a la Policía y el drama familiar que dejó al desnudo su accionar.
“Después de haber intentado hacer algo por ella, la vi al día siguiente mucho más golpeada, tenía la cara morada. Cuando la ví y le pregunté si había sido por lo del otro día me dijo que si”, dijo consternado el cuidacoches.
La causa
El declaraciones a No será Mucho, Daniela Chaler, titular de la Fiscalía III de Capital, subrayó que espera la necropsia de Luciana para establecer las causas de la muerte y avanzar en determinar las autorías de la muerte de la pequeña.
Al ser consultada de cómo vi la actitud de la mamá de la nena fallecida, la fiscal indicó que no habló sobre lo sucedido, “y estaba tranquila”.
Por el contrario su pareja, el presunto autor de la muerte, estaba alcoholizado, aportó la investigadora.