Los barrios Portal del Lago 1 y 2 y las zonas aledaña tienen agua corriente con un alto contenido salino que hace que no sea potable, los vecinos comentaron que la utilizan sólo para lavar la ropa e higienizarse. Debido a esta situación un convenio establecido entre la Municipalidad y la Asociación de vecinos Villa El Carrizal, permite que una vez por semana un camión lleve el recurso vital clorado a los habitantes del lugar.
El agua de la zona estaría gravemente contaminada, según afirman los vecinos, porque la actividad petrolera tiene una fuerte presencia en la zona, y "muy pocos controles por parte del gobierno".
"El agua es horrible"-la proveniente del tanque Schweitzer-, advirtió una de las vecinas del lugar, al tiempo en que comentó que "no se puede beber" y que a causa de tener tres hijos pequeños, uno de ellos bebé, debe comprar agua. Además, comentó que sólo la utiliza para lavar ropa, pero que "queda llena de manchas blancas y dura, por la sal".
Al mismo tiempo, se quejó de que el camión de la municipalidad pasa con muy poca frecuencia. "Hacen lo que pueden y nosotros tenemos que comprar agua, porque con chicos tan chiquitos no se puede arriesgar uno", aseguró la mujer.
Vecinas del Centro de salud Nº 37 de El Carrizal comentaron la situación
El médico del lugar, comentó que si se bebe el agua se pueden contraer diarreas y otras afecciones a la salud, pero que los vecinos están alertados de la situación y por lo tanto no la beben.
Tanto la escuela del lugar como el Centro, se abastecen de un pozo propio, pero a causa de que la cisterna que lo hace funcionar no puede limpiarse con mucha regularidad, tampoco es potable.
El enfermero Osvaldo Zurita, del mencionado Centro de Salud comentó que la zona tiene dos medios de abastecimiento de agua, el principal es el tanque perteneciente "al señor Schweitzer", que abastece a los barrios Portal del Lago 1 y 2. La misma no puede consumirse sin que la persona arriesgue su salud.
En tanto que los tanques del "señor Miranda" -propietario de una serie de cabañas en alquiler denominadas "Don Cristóbal"- tiene una planta potabilizadora "con agua dulce", que después de muchas protestas -al municipio- lograron que la gente de la zona pueda adquirirla de forma gratuita.
La Asociación Villa el Carrizal, de la que es presidente Miranda, prové desde 1996 2 mil millones de litros de agua mensulamente a la villa, de forma gratuita, en un esfuerzo para que la zona crezca.
Planta potabilizadora que permite el abastecimiento de agua dulce para El Carrizal
El tanque principal de Schweitzer y el perteneciente a la asociación vecinal que dirige Vicente Ramón Miranda están ubicados a 200 y 500 metros del ingreso a la villa El Carrizal, respectivamente, donde se encuentra "El Pejerrey" -una escultura de metal, hecha con el esfuerzo por la misma unión vecinal- utilizada como referencia para los habitantes de la zona.
El presidente de la unión vecinal comentó que se están haciendo muchos esfuerzos para que hoy El Carrizal reciba a los visistantes con mejores servicios, de esta manera lograron hacer El Mirador y una plaza distrital, e incluso, Miranda en persona compró los caños para que el servicio de agua potable sea un hecho en la zona -contó que los vecinos pudieron pagarlos en 5 cuotas-.
De todas formas indicó que, en ocasiones tienen que sortear distintas trabas, debido a que una gran parte de los que tienen propiedades en la zona son habitantes de fin de semana, y por lo tanto no se preocupan más que por sus cabañas o casas.
Miranda relató que como la municipalidad no cobra por el servicio de agua, se benefician de forma totalmente gratuita tanto los que podrían abonarla -y así no deben invertir en la zona-, como los que no, haciendo que el municipio deba afrontar un gasto que serviría para realizar obras que aumenten el crecimiento de la zona.
Además, explicó que quienes se preocuparon por hacer todo de la manera correcta antes de edificar y construir barrios no tienen conflictos con el servicio, y puso como ejemplo sus bellas cabañas, situadas a pasos del Dique.
El empresario afirmó que el conflicto con el agua se debe a una falta de voluntad de pago de quienes pueden afrontar los costos de un mejor servicio, sumado a un aprovechamiento, por parte de los mismos, de que la municipalidad proponga una solución gratuita.