Los feriados de fin de año entorpecieron el suministro de algunas insulinas en las farmacias para afiliados de OSEP. Desde mucho antes que rigiera la ley modificada de diabéticos -que garantiza la gratuidad de este medicamento y de las tiras reactivas para medir la glucemia- la obra social de los empleados públicos ya venía distribuyendo estos remedios en forma gratuita a sus afiliados, no así como otras obras sociales y prepagas, que se rigen por descuentos.
La insulina es cara: hoy el paquete de cinco lapiceras-inyecciones con insulina (cada una dura alrededor de una semana, según la dosis que se aplique cada paciente) cuesta entre 500 y 800 pesos. Y la caja de 50 tiras reactivas, alrededor de 500 pesos. Un diabético por mes utiliza, al menos, 150 tiras reactivas (tres cajas) y dos paquetes de cinco lapiceras/inyecciones cada una (ya que cada paquete viene con un solo tipo de insulina y los diabéticos suelen combinar insulinas de efectos lentos -como la NPH o ultralenta- y de efecto rápido -como la insulina corriente).
Conclusión: estamos hablando de por lo menos 2.700 pesos al mes por cada paciente, si lo tuviera que pagar de su bolsillo. Se trata de un insumo fundamental para vivir y para evitar daños a largo plazo causados por la enfermedad es gratis.
Por esta razón y por tratarse de una enfermedad que cada vez crece más es que la oficina de pacientes crónicos de OSEP de calle Salta, entre Don Bosco y Vicente López, está permanentemente llena de diabéticos o familiares de los mismos, que una vez al mes acuden con el fin de recibir la autorización de las recetas para luego dirigirse a las farmacias para recibir gratis la insulina y las tiras.
El problema que se presentó en los últimos días es que afiliados de OSEP hicieron llegar a MDZ quejas porque algunas farmacias no les dan la insulina que ya tienen autorizada en sus recetas. Si bien la Cooperativa Farmacéutica de Mendoza reconoció que por los feriados de fin de año, los laboratorios cerraron algunos días - y eso se tradujo en una falta de stock de algunas insulina en las farmacias-, el problema de fondo es algo que se traslada a los 365 días del año: las farmacias disponen de insulina pero no para los pacientes de OSEP.
Victorio Berzio, de la farmacia del Puente, reconoció que no hubo faltante de insulina en la última semana. Y aclaró que la insulina para afiliados de OSEP es la que llega de la Cooperativa Farmacéutica de Mendoza. La misma respuesta para otra farmacia consultada por MDZ, la Mori de avenida Las Heras.
Es que el funcionamiento de la distribución de insulina para pacientes de OSEP es así: los laboratorios suministran este medicamento a las farmacias para todo el espectro, menos para los que son de la obra social de empleados públicos: ellos reciben la insulina provista a las farmacias por la Cooperativa Farmacéutica de Mendoza. La realidad muestra que la ley de Murphy se cumple al pie de la letra para los afiliados de OSEP, no así para el resto de los diabéticos, del que muchos de ellos para adquirir esos medicamentos tienen que sacar muchos billetes de cien pesos de sus bolsillos.
Según comentaron a MDZ, esta semana muchos afiliados de OSEP recorrieron las farmacias en busca de insulina y la respuesta fue que “no había” para ellos. La Cooperativa Farmacéutica sostuvo que las farmacias tienen la obligación de entregar insulina de su stock cuando ya no disponen de las provistas por esa cooperativa y según ellos, lo que sucede es que las farmacias no lo hacen. “No lo quieren hacer y culpan a la cooperativa”, indicó la fuente consultada y apuntó a que el problema de fondo es que algunas de las grandes cadenas de farmacia que hay en Mendoza son sus principales competidores.
Si bien hasta este viernes habían diabéticos de OSEP buscando insulina en las farmacias, el ente que provee a las farmacias ese medicamento para ellos aseguró que la situación “ya está normalizada”.
Consultado por MDZ, el director de atención a la salud de OSEP, Sergio Mortaloni, dijo que no se han reportado faltantes por parte de farmacias y de afiliados, aunque destacó que puede haberlo con algunas marcas en particular.
Sin embargo recomendó a los afiliados que están en planes especiales de diabetes que cuando se encuentren con una farmacia que no le quiera vender insulina, lo que hay que hacer es dirigirse a las mismas oficinas de OSEP, para que denunciando el hecho allí se pueda intervenir para solucionar el problema con los mismos prestadores. Y también para proveerle la insulina al mismo afiliado, gracias a un stock disponible para estos casos en las oficinas de la calle Salta y en el hospital El Carmen de Godoy Cruz.