En 2014 la nafta debería subir 20% afirman expendedores

En el primer día del año el ajuste del precio de los combustibles fue 10% y la nafta súper está por encima de los 10 pesos en todo el país. Qué pronostica la Asociación de Estaciones de Servicio Independientes.

Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

El titular de la Asociación de Estaciones de Servicio Independientes, Manuel García, estimó hoy que los precios de los combustibles deberían aumentar 20 por ciento a lo largo de 2014, lo cual presionaría aún más sobre la inflación.

"Pensamos que las naftas tienen que tener un ritmo de aumento del 20 por ciento. Eso es lo que se esperamos para 2014", sostuvo el dirigente.

García se expresó así al analizar el ajuste en los precios de los combustibles que se registró en el primer día del año, de hasta el 10 por ciento.
  
Con ese incremento, la nafta súper ya se ubica en los 10 pesos por litro en casi todo el país.

"Este aumento en los combustibles implica que hay que adaptarse al ritmo inflacionario. La Argentina pasó a ser un país dependiente en energía y no se puede seguir regalándola, porque las consecuencias las pagamos todos", enfatizó el directivo.

En declaraciones radiales, García evaluó que en el sector de combustibles "no ha habido inversión y hubo un abandono total del bastecimiento y es lo que está sufriendo la población".

Por eso, justificó los últimos aumentos en los precios de venta al público, al considerar que de esa manera, el Estado "podrá ir saliendo de las importaciones energéticas, aunque para ello todavía hace falta mucho dinero".

Los topes en los precios de los combustibles generaron una "distorsión" en el sector y estuvieron muy lejos de equiparar los valores en todo el país, evaluó por su parte Oscar Díaz, presidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (CECHA).

El empresario señaló que la resolución 35, dictada por el ahora exsecretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y que fijó los topes en seis regiones del país, fue el aspecto más "negativo" de 2013, que atrasó la recuperación de la rentabilidad por parte de los estacioneros.
  
"Lejos de cumplir con su objeto de permitir una equiparación de precios de las diferentes marcas, esta resolución generó una distorsión de los valores a punto tal que nadie sabía a ciencia cierta cuál era el precio tope", sostuvo Díaz.

 Dijo que lo particularmente negativo de esa resolución fue que algunas empresas petroleras, privilegiando únicamente su propio interés, incrementaron los precios absorbiendo el margen de ganancia de sus expendedores.