Tal cual estaba previsto y, mientras el calor persiste sofocante, comenzó tímidamente a llover en la provincia de Mendoza.
En la mañana, el pronóstico del Servicio Meteorológico Naciona (SMN) había previsto “probabilidad de chaparrones y tormentas” y “vientos leves a moderados del noreste”.
En este momento, la temperatura asciende a los 33 grados y hay vientos norte de 25 kilómetros por hora.
La máxima llegó a los 39 grados más temprano.