¿Es necesario compartir las contraseñas con nuestra pareja?

¿Realmente es una muestra de amor compartir la intimidad? La privacidad resulta ser un derecho primordial y no respetarlo podría ser perjudicial.

Foto: Web
Foto: Web

“Sí no tenemos nada que esconder podemos compartir las contraseñas”, “Es una prueba de amor, confianza y fidelidad”, dicen algunos mientras que otros aseguran que “la confianza no necesita contraseñas”.

La realidad es que somos seres individuales que necesitamos espacios sociales. Apelamos a una vida íntima y personal y aunque estemos de novios, en pareja, casados, o divorciados hay ciertos aspectos que nos pertenecen.

Dicen que la intimidad es la preservación del sujeto y sus actos del resto de seres humanos, es un derecho. Pero también existe la libertad, es decir la capacidad del ser humano para obrar según su propia voluntad, a lo largo de su vida.

Entonces en los tiempos 2.0, cada uno de los individuos desarrolla un mundo íntimo pero libre. Cada uno tiene sus pensamientos, sus sueños, sus miedos, sus pasiones, sus cuentas de correo, amigos, facebook, u otras redes sociales.

Según lo que resalta Cuchi González para el sitio “Toda Mujer es bella”; “Violar este mundo privado no sólo habla de la falta de seguridad propia, sino también de una conducta autoritaria y de imposición. ¿Dónde quedan las libertades entonces?”.

Y agregó: “Tal vez en la época de mi abuela este problema se evidenciaba a través de las escenas celosas o los permisos que daban o negaban los esposos. Cómo si la mujer fuera una mercancía, después de varias décadas de lucha, se han conquistado varios escenarios. Sin embargo aún sigue siendo frecuente en muchas parejas, esa atribución de poder personal a uno de sus integrantes. Es decir, siempre hay un alguien que “da permiso” a otro para hacer tal o cual cosa”.

Allí surge el problema. “No me gusta que subas esas fotos en Facebook”, “¿Por qué tenés clave en el celular?”, “No me gusta que te juntes con tal...”, “Prefiero que no uses Facebook, pero sí lo usás puedo reclamar tu clave”, son algunas de las frases que todavía escuchamos. Pero, ¿Por qué tu pareja tiene que permitirte o prohibirte cosas?

La confianza

La confianza es la creencia en que una persona o grupo será capaz y deseará actuar de manera adecuada en una determinada situación y pensamientos. La confianza se verá más o menos reforzada en función de las acciones.

Ahí está el tema. Las inseguridades pueden nacer de dos factores; el primero habla de la inseguridad propia generando celos, sentimientos posesivos y absorbentes, y el segundo es la desconfianza que nos puede generar el otro.

Según González:”Las parejas maduras y consolidadas en el amor; no requieren de utilizar el síndrome del permiso para hacer o dejar de hacer. Saben que lo que elijan lo pueden consultar o compartir con el otro; que el otro puede estar o no de acuerdo, pero que más allá de eso, no habrá conflictos. Porque a su vez entienden que lo que desean hacer no es algo que va contra los principios de la pareja por el contrario la mayoría de las veces, las acciones extras que queremos sumar a nuestras vidas, están vinculadas con un desarrollo personal que influirá positivamente sobre el vínculo”.

“La manipulación en nombre del amor o de la especulación de traición son las armas que se suelen utilizar para alcanzar el objetivo. `Si me amas, ¿por qué no me das tu clave?´ o `si no tienes nada que ocultar ¿por qué no me das tu clave?´”, analizó González.

El amor no entiende de “claves”

La mejor forma de amar al otro es respetando sus espacio personales, de intimidad y de privacidad. Es darle libertad, no es coartarlo ni limitarlo por nuestros propios pensamientos.

Si confiamos en el otro, no hay clave que valga. Y cuando no tenemos nada que ocultar seremos distendidos y relajados en esos temas. Podremos dejar las cuentas abiertas sin culpas, ni preocupaciones y hacer alguna lectura en compañía de nuestra parejas, sin nada que esconder.

Pero es importante entender que siempre existirá un espacio individual, que las personas que nos quieren lo respetarán. Siempre habrá  un espacio tuyo, único. Al que nadie podrá acezar: tu mundo.

¿Cuáles son los elementos primordiales en una relación? La privacidad, la libertad y el respecto.

Por su puesto que si apareció algo que te hace dudar lo mejor es hablar. Pero jugar de investigador privado deliberando contraseñas, revisando su teléfono, metiendo la mano en los bolsillos “para encontrar” pruebas de algo, quizás pueda hacernos mucho daño.

Avasallar con la intimidad del otro para algunos países es un delito. Por ejemplo, revisar el Whats App de tu pareja, en España será castigado con las penas de prisión de uno a cuatro años y multa de doce a veinticuatro meses, así lo especificó un vocero del Colegio Oficial de Detectives Privados de la Comunidad Valenciana.

Entonces, para establecer una relación sana deberías tener en cuenta lo que Josep López llama “espacio íntimo”.

“El espacio íntimo del otro o la otra no sólo es compatible con el amor, el altruismo y la compasión, sino que es una condición sine qua non para que una pareja funcione verdaderamente como tal. Y es así porque la persona que conoce su propia intimidad y la valora es capaz de construir desde esa intimidad, mientras que la que no la posee, porque la ignora o porque renuncia a ella, poco o nada puede aportar a la intimidad de la pareja o al desarrollo de la sociedad”.

Y recuerden nuestra pareja es un proyecto en común pero nosotros siempre seremos seres individuales y únicos.