La relación entre la gente y los teléfonos parece haberse puesto de moda en Internet. Y es que luego del éxito de Ni una sola palabra de amor, ahora el furor en la red es Olvidé mi teléfono (I forgot my phone), un corto que refleja la adicción al teléfono celular desde la situación de una joven que no lo usa.
En el corto, de Charlene de Guzman, se muestran varias escenas en las que lo más importante termina siendo el teléfono celular o, peor, la visión del mundo a través de su cámara, pese a estar justo en el lugar en que se produce la situación, como en un cumpleaños.
Convertido en un objeto adictivo, el teléfono celular se hace presente en todas las situaciones cotidianas, distanciando a la gente.
Mirá el video y sacá tu propia conclusión.