En los últimos días se volvió a instalar la idea de un tren aéreo para Mendoza y ello despertó una nueva polémica entre los ciudadanos.
No faltaron las bromas de quienes recuerdan el conocido capítulo de los Simpson “Marge contra el monorriel”, ni tampoco quienes se rieron de la medida por lo faraónica que resultaría en una ciudad pequeña como Mendoza (en cantidad de habitantes, comparándola con San Pablo y Tokio, entre otras).
Todo tipo de comentarios circulan por las redes sociales y foros de internet, desde descalificaciones hacia la clase política, hasta declaraciones de temor a que no se realice una construcciones debídamente antisismica, pero también hubo quienes se alegraron de que se trabaje en propuestas para solucionar los problemas de tránsito.
Con la población todavía acostumbrándose al metrotranvía como medio de transporte, el ministro de Infraestructura, Rolando Baldasso, analiza la construcción de un monorriel aéreo que una la ciudad de Mendoza de oeste a este: desde Arenales y Lateral Sur de Guaymallén, hasta la Casa de Gobierno, y proponen que también llegue hasta Belgrano, para que se una con el metrotranvía urbano.
El proyecto surgió a partir de que el representante del Foro Mendocino para el Desarrollo Ferroviario, Héctor Antironi, presentara el proyecto de un monorriel que recorrería de este a oeste el Gran Mendoza ocupando menor espacio que las otras alternativas de transporte público. En principio, el proyecto plantea seguridad, velocidad, menor costo económico y mayores comodidades para los pasajeros. Según declaraciones del mismo Antinori.
Antinori, junto a otro grupo de mendocinos interesados en la vuelta de los servicios ferroviarios, visitaron la fábrica Bombardier Transportation en la ciudad brasileña de San Pablo, y decidieron traer el proyecto a Mendoza. "Mendoza tiene la capacidad para encaminarse en este proyecto, y es necesario reflotar la industria ferroviaria mendocina." Asegura el representante del Foro Ferroviario.
Se ofrece como un transporte económico, ecológico, silencioso y estético, debido a que, por ser aéreo, solo ocupará pequeños espacios en el terreno, destinados a la colocación de postes. Pero todas estas, son características que se deben estudiar ya que varían enormemente según las condiciones de cada ciudad.
Como ventajas: se conocen pocos accidentes en este sistema: los monorrieles sobre vigas rodean su riel y por tanto son físicamente incapaces de descarrilar, mientras que la viga esté en buenas condiciones.
Además, son capaces de subir grandes alturas con mayor facilidad que otros medios de trasnporte. Por lo que son ideales para ciudades construidas entre cerros o montañas.
Sin embargo, el tren aéreo mendocino no está planeado, por el momento, para llegar hasta zonas cerranas, entonces, emprender una obra de esta envergadura, a poco más de un año de la construcción del Metrotranvía urbano no parece la mejor medida para los ciudadanos.
Como desventajas: si bien es un medio de transporte al que se le conocen muy pocos casos de accidentes, es muy difícil de desalojar. Los pasajeros solo podrían abandonar la unidad en las paradas o tendrán que esperar el auxilio de bomberos.
Además resulta incómodo acceder, ya que las paradas tendrán que incluir escaleras eléctricas y algún sistema de rampas para los discapacitados, y esto, podría ser un factor que desaliente el uso de las unidades.
Otro factor que tendrán que analizar las autoridades es el costo de la obra, al funcionar con energía eléctrica, el monorriel, sería más económico y menos nocivo para el planeta que otras unidades, pero su construcción requeriría de gran parte del presupuesto anual de Transporte, y más tarde en subvencionar el precio de los pasajes para que sea accesible al público y así, una medida efectiva para que los ciudadanos dejen sus autos en casa.
De todas maneras, según la empresa Bombardier de Brasil, el costo de los monorrieles es 50% inferior a los subtes (otra de las propuestas para solucionar las concentraciones de automóviles en la ciudad de Mendoza).
Mientras que el ministro de Infraestructura, Rolando Baldasso, dijo que aún es necesario saber los costos necesarios y estudiar la viabilidad del proyecto, es posible prestarle atención a obras similares que se han hecho alrededor del mundo en grandes ciudades que, pese a los avances logrados, aún buscan evitar los congestionamientos de sus calles.
Monorrieles en el país y el mundo
En un principio, los monorrieles fueron ligados a parques de diversiones, porque eran lentos y pequeños, pero ciudades más modernas los han elegido como soluciones económicas y ecoamigables para los problemas de congestión vehicular, por lo que han aumentado las investigaciones para mejorarlo y las perspectivas son alentadoras.
En 1998, la Ciudad de Buenos Aires encargó un estudio de factibilidad para la construcción de un monorriel de 54 km de extensión que recorrería un tramo paralelo a la avenida General Paz y llegaría hasta el Riachuelo, pero la idea no se concreto.
En China existe una línea de más de 20 kilómetros y 18 estaciones desde el año 2005, y se han construido sistemas similares en Mumbai, Riad, India, Arabia Saudita, Daegu, San Pablo (Brasil), y Corea del Sur, mientras que se consideran proyectos en todo el resto del mundo.
Este sistema de transporte existe desde el siglo XX, el más conocido es el de Walt Disney World en Florida, que opera desde 1971 y que tiene a su cargo el traslado a través del parque, de más de 150.000 visitantes por día.
El caso de Japón es distinto, ya que no utiliza el monorriel como sistema complementario, sino que depende del mismo para trasladar a millones de habitantes en ciudades como Tokio y Osaka desde mediados de los años 50.
Sólo en Asia funcionan más de 30 monorrieles que transportan a cientos de miles de personas por día, y otros diez son las alternativas elegidas en toda Europa, en tanto otra decena fue construida en Estados Unidos y uno en Canadá, también utilizan este sistema Australia, Malasia y Rusia.
El investigador brasileño Adalberto Maluf Filho, del Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad de San Pablo, Brasil, escribió una tesis de maestría en la que expone que el monorriel fracasó en Dubai, Las Vegas y Johannesburgo debido a que las autoridades locales dieron cuenta de que el costo fue subestimado y el uso del sistema fue exagerado. De todas maneras los proyectos de trenes aéreos siguen sonando en el mundo.
Por su parte San Pablo se proyecta para el mundial de fútbol: con 22 millones de habitantes y las avenidas y calles más congestionadas del mundo, planean la construcción de un nuevo monorriel que transportará 48.000 personas por hora, y esperan que comience a operar para el 2014, y que este completamente terminado hacia 2016. De concretarse se convertiría en el monorriel con más capacidad en el mundo.