El domingo, unos quince minutos antes de las 7, Gustavo Franco Luna, de 19 años, y Héctor Raúl Luna, de 21, avanzaban por la banquina de la calle Zanetti, en Fray Luis Beltrán, Maipú, uno de ellos empujando la silla de rueda en la que iba el otro, cuando el Gol conducido por Javier Esteban Arancibia Miranda, de 20 años, los embistió y ambos perdieron la vida en el lugar.
Arancibia, quien también reside en ese distrito maipucino, fue detenido ese mismo día, pero el martes recuperó la libertad y los vecinos del lugar lo han visto conducir.
Ante esta situación, en reclamo de justicia, familiares y amigos de los jóvenes muertos se reunieron el jueves a la noche y anoche en el lugar del accidente, donde una ermita ya fue construida en memoria de los jóvenes Gustavo y Raúl.
Una muerte de mierda
Se presenta como el Chavo, es abuelo de uno de los chicos fallecidos y tío del otro. Él toma la palabra para protestar, para quejarse por la pronta liberación de Arancibia, por las instancias procesales que, una vez cumplidas, permiten que el joven pueda quedar libre.
“Queremos justicia para el pueblo”, reclama el Chavo, y se enoja cuando dice que, encima, han visto en estos días a Arancibia manejando, pero más se enoja cuando recuerda que el domingo a la mañana, cuando llegó al lugar del accidente, en Zanetti y Vicente López, y sin saber aún qué era lo que había sucedido, se encontró con el padre de Arancibia, quien le dio el pésame de una manera muy particular. “Lo siento mucho Chavo, pero esto ya está, qué le vamos a hacer”, asegura que le dijo el padre de Arancibia cuando lo vio.
Pero las manifestaciones de escasa solidaridad tras la muerte de estos dos jóvenes continuaron, de acuerdo a lo que relató Deolinda Lorena Luna, madre de Franco, porque cuando llegó a la fiscalía con sus abogados, luego de la liberación de Arancibia, allí le habrían dicho “¡por una muerte de mierda traen tres abogados!”.
Unos metros más allá, el padre de Franco habla con los representantes de la policía y la Municipalidad de Maipú que llegaron hasta el lugar. Escucha, recibe apoyos, y en los ojos tiene sólo dolor.
Una muerte de mierda…
Reductores para Zanetti
En el corte de ruta de anoche estaba el comisario inspector Víctor Loyola, responsable de la fuerza en la zona, quien explicó a MDZ Online que estaban trabajando con la Municipalidad de Maipú (algunos de cuyos funcionarios también se acercaron al lugar del accidente) para colocar en el carril Zanetti reductores de velocidad que contribuyan a que no vuelvan a suceder accidentes como el del domingo a la mañana.
El tramo de Zanetti en el que sucedió el accidente en el que perdieron la vida los primos Luna es angosto, pero por él los vehículos transitan a altas velocidades, por lo que es necesario tomar medidas como la de colocar los reductores, además de cartelería, de acuerdo a lo que sugirió Loyola.