Rubén López, hijo de Julio López, de cuya desaparición hoy se cumplen siete años habló en MDZ Radio sobre la marcha que se planea para hoy a siete años de la evaporación de su padre.
López desapareció antes de ir a declarar como testigo en el juicio contra el comisario Miguel Etchecolatz.
“Necesitábamos que de lo parque Pereyra fuera verdad, luego de eso nos tardó muchísimo seguir adelante”, dijo Rubén López esta mañana en Te digo lo que pienso en relación a un testimonio falso que aseguró que el cuerpo de Julio López había sido enterrado.
“Estamos convencidos de que alguien se sintió asustado por el testimonio que él brindó en el juicio. Hay un pacto entre alguien que no quiso que nadie hable, y le ha salido bien”, dijo, tratando de encontrar una respuesta a la desaparición física de su padre.
Rubén López contó que “hace poco tiempo tuve contacto con algún ministro, pero nunca pedí audiencia con la presidenta”, aunque agregó que “tal vez lo haga” en los próximos días.
Mientras hoy se prepara una marcha en pedido de justicia a siete años de la desaparición de López, su hijo aseguró: “En el fondo siempre pensás que esté con vida, pero se trata de una persona de edad y uno sabe que han pasado siete años y que puede estar muerto”.
“Él tenía necesidad de contar lo que había visto cuando mataron a dos de sus compañeros”.
El 18 de septiembre de 2006, el día en que se producían los alegatos de su querella pidiendo la condena por genocidio y la perpetua para el represor, como finalmente fallaron los jueces, desapareció nuevamente y desde entonces nada más se supo de él.