Un portal católico elogió el mensaje de Hernán Prado

Las palabras del hermano de Sebastián Prado, el médico traumatólogo asesinado en Mendoza, está recorriendo el mundo a través del sitio Aci Prensa.

Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

En la marcha que se hizo en la peatonal para pedir justicia por el crimen del médico Sebastián Prado, su hermano Hernán sorprendió a los medios mendocinos con su mensaje de perdón. El sitio de noticias católicas en español Aci Prensa, que publica desde Estados Unidos, rescató el mensaje del hermano del ex traumatólogo del Hospital Central en un artículo titulado Ofrece abrazar y perdonar al asesino de su hermano: “Soy católico, creo en Jesucristo”.

El artículo explica quién es Hernán Prado y destaca lo que dijo, entre lágrimas, en la marcha del 9 de septiembre último en la Peatonal: “Si Dios nos perdona día a día y nos da la oportunidad de 'reiniciarnos', ¿cómo no voy a ser capaz de perdonar a un semejante?”

“El que mató a mi hermano es también un hermano mío. Esto es lo que quiero inculcarle a mis sobrinos e hijos: yo elijo el perdón, transmitir el perdón".

Hernán aseguró que su ofrecimiento de perdón al asesino de su hermano “viene de la fe. Yo soy católico, creo en Jesucristo”.

Si se encontrara cara a cara con el asesino de Sebastián, Hernán aseguró que “lo abrazaría, lloraría mucho, y le diría que puedo ser como un hermano. Que lloro por mi hermano, y lloro por él”.

“De hecho, si viene y habla conmigo, yo no voy a entregarlo. Ese es trabajo de la justicia. Si pide perdón, para mí es suficiente. No lo voy a agarrar, ni nada”, aseguró.

La nota concluye aludiendo al papa Jorge Bergoglio:

Hernán también recordó el llamado del Papa Francisco al mundo, especialmente a los católicos, a salir a la “periferia, donde está el dolor, donde está la gente que necesita amor”.

“Una persona que mata, es una persona que no ha tenido amor. Si no empezamos con eso, va a ser muy difícil", dijo.

El artículo generó numerosos comentarios. Uno de ellos, escrito por Horacio Castro, hizo énfasis en separar el perdón con la necesidad de hacer justicia:

"Se entiende desde el duelo, la impotencia ante la pérdida de una vida temporal… 
El perdón ofrecido por amor al hermano no es el perdón de Dios. Parto de la idea de que el ofrecimiento de perdón al homicida de Sebastián está compartido por todos quienes lo aman ('deja' en la vida temporal mujer y dos hijos infantes). El homicida debe responder también ante la justicia de los hombres".