Bicisendas: ¿ocio y deporte o una alternativa de transporte?

Largos kilómetros de ciclovías se levantan en los departamentos del Gran Mendoza. El gran plan de movilidad aún inquieta a los vecinos.

Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

Godoy Cruz fue el primer departamento en implementar la utilización de ciclovías, atravesando los barrios más populares de la zona. Precisamente siguiendo el recorrido de las antiguas vías del tren, que tiene una extensión de 8 kilómetros, uniendo los parques de estación Benegas y San Vicente y el Departamento con el Parque General San Martín.

La primera etapa de bicisenda comenzó desde el Parque Benegas hasta el Parque Alfonsín, mientras que la segunda continuó hasta la calle Perito Moreno y la tercera etapa promete llegar hasta Luján de Cuyo por Panamericana – de norte a sur-.

La particularidad de Godoy Cruz es que posee la única ciclovía que discurre sin contacto con el tráfico automotor en la zona urbana, mientras que la que llega a Capital lucha a diario con el conductor vehicular.

¿Una cuestión de costumbre?

 “El caos vehicular es una problemática en general. La idea sería respetar las prioridades viales que tienen que ver con el respeto al peatón y al ciclista en relación al conductor”, destacó el Secretario de Gobierno de Godoy Cruz, Humberto Mingorance.

Y agregó: “Los ciclistas están asegurados bajo un sistema de 12 cámaras de vigilancia e iluminación para circular por esa zona. Además el personal policial circula constantemente por las mismas”.

“Aún no hemos notado la descongestión vehicular, los autos finalmente nos ganaron esta pulseada. Pero estamos generando la cultura del uso de la bicicleta conjuntamente con el transporte público siempre y cuando sea eficiente”, contó a MDZ.

El Municipio constantemente trabaja sobre la vinculación con el Metrotranvía. Los vagones disponen de dos lugares para transportar las bicicletas pero proyecta aumentar la capacidad del traslado de las mismas.

El transporte ignora la utilidad de las mismas.

Capital también desplegó sobre sus calles largos kilómetros de bicisenda que no conforman a los usuarios. MDZ recurrió a las fuentes oficiales de la Municipalidad sin recibir respuesta alguna.

Desde la comuna meses atrás, asegurarón que la red de bicisendas ayudaría a: descongestionar el tránsito en las arterias principales, fomentar el ahorro de combustible y evitar más contaminación en la Ciudad.

“El tema principal es que la bicicletas son fáciles de robar, es muy difícil confiar en un lugar para estacionarlas y en ningún caso somos respetos por los conductores de autos”, afirmó el integrante de la Asociación de Ciclistas Urbanos.

Por lo que el Secretario de Gobierno de Godoy Cruz afirmó: “Es cierto que la bicicleta es fácil de robar. Personalmente estoy armando la mía de manera sencilla para que pase desapercibida”.

De todas maneras, el en el departamento municipal ya se prevé la utilización de paradores para resguardar este tipo de transporte. Mientras que en la zona céntrica, los estacionamientos también ofrecen este servicio a un menor costo.

“La utilización de circuitos es de uso múltiples. Vemos gente caminando, corriendo, en bici y hasta discapacitados circulando por allí”, agregó el mandatario. Y confirmó la implementación de bicicletas dobles para trasladar a personas no videntes.

Este proyecto forma parte de una integración social y de un cambio cultural al cuál el mendocino aún le teme. Al parecer los ciudadanos departamentales se sienten más resguardados mientras que los capitalinos prefieren utilizar otro tipo de medios para movilizarse.

¿Una moda global?

“Aunque entendemos que las bicicletas siempre serán una parte menor de la matriz del transporte urbano, creemos que fomentar biciudades es una manera de contribuir a la construcción de ciudades más humanas, saludables y sostenibles”, detalló Horacio Terraza en su artículo “Creando “biciudades” en América Latina y el Caribe”.

Y se explayó: Bogotá organiza el programa de ciclovías con más antigüedad en la región, en el cual las municipalidades cortan la circulación vehicular en determinadas calles y avenidas para abrirlas para el uso de la bicicleta durante los domingos y feriados. Según un informe de 2011 de la BBC, una de cada siete personas en Bogotá participa en el programa.

Pero el informe también indica que sólo el 2% de los usuarios de la ciclovía en el fin de semana usan las ciclovías permanentes durante la semana en Bogotá.

Un usuario explicó que el tráfico hace que un viaje en bicicleta tome más tiempo; otros elementos disuasivos son: el índice de criminalidad, la poca conexión entre las rutas y la gente, y los vendedores que bloquean las ciclovías.

Bogotá asigna calles de largos tramos para las ciclistas y peatones.

A pesar de los desafíos para integrar la bicicleta en el transporte urbano, hay un fuerte y creciente activismo por parte de grupos voluntarios e individuos que trabajan para promover la conciencia de la bicicleta. Estos grupos aparecen por toda la región y organizan campañas para que sus ciudades sean lugares más seguros para andar en bicicleta.

Los grupos trabajan frecuentemente con las autoridades municipales para desarrollar planes de transporte que consideran el ciclismo como elemento central. En Mendoza, la Asociación de Ciclistas Urbanos y la agrupación Probici son algunos de los involucrados en la temática.

El trabajo de estos grupos está capturando la atención del mundo. Cuatro grupos latinoamericanos fueron reconocidos recientemente en el Velo-City 2013 en Viena (una conferencia sobre el ciclismo urbano) como Visionarios Ciclistas por sus nuevas ideas en culturas de ciclismo urbano.