Mendoza amaneció con un Zonda en su cabeza

Calles desoladas, colectivos vacíos, cafés deshabitados, quiosqueros aburridos y lustrabotas a la espera fue la escena urbana que, por las ráfagas calientes, predominó en el microcentro mendocino.

Foto: Alf Ponce/MDZ
Foto: Alf Ponce/MDZ

                             "La gente le esquiva al viento Zonda"

La frase resonó entre los mendocinos que se animaron, a pesar de las ráfagas calientes, a circular temprano por las veredas del microcentro. Calles solitarias, micros vacíos, cafés deshabitados, quiosqueros aburridos y vastas zonas sin luz fue la postal que dejó el Zonda en la ciudad.  

La Ciudad de Mendoza bajo una nube de polvo en suspensión.

"He vendido tres o cuatro cositas", dijo un quiosquero a MDZ Online al tiempo que comentó que "siendo las 9.30 el flujo de clientes y la circulación de gente se ve muy resentida" por el Zonda.

En una recorrida por las principales calles de la Ciudad de Mendoza -San Martín, España, 9 de Julio, Pedro Molina, Emilio Civit, Garibaldi, San Juan, La Rioja, entre otras- pudo advertirse cierta desolación.

Emilio Civit de la Ciudad de Mendoza.

"Acordate que al no haber escuelas ni universidades abiertas, va a haber mucho menos gente circulando; pero sí, sin dudas, el viento Zonda ahuyenta al mendocino", indicó el mozo de un café.

Fotografía tomada desde Casa de Gobierno. Una nube de polvo se percibe delante de la cordillera.

Un comerciante expresó que si bien la mayor circulación de gente se evidencia pasadas las 10 de la mañana, "es previsible que por las ráfagas y el temor a presenciar caídas de árboles, entre otros inconvenientes, las personas eviten salir de sus viviendas".

Quizá "el ejemplo" de la mañana lo aportó un diarero de nombre José Calabró quien comentó que hace 57 años trabaja repartiendo periódicos y que "nieve, truene, llueva o haya viento Zonda trabajo igual".

Cilo rojizo y terroso cubrió el microcentro.

Sin embargo, añadió que "es cierto que la gente le esquiva al Zonda" pero, fue más allá en sus observaciones e hizo una crítica por la falta de "cultura del trabajo" que se manifiesta entre los argentinos.

"Cualquier excusa es buena", postuló el hombre, en diálogo con MDZ Online.

Por su parte, Roberto, lustrabotas de la esquina Garibaldi y San Martín, contó que "por el momento no he notado afectado mi trabajo con el Zonda".

Roberto estaba con Eduardo, su cliente, y ambos coincidieron en que el viento caliente irrita el carácter de las personas y que, por ello, muchos prefieren no conducir ni salir de sus casas.

Vista desde el Cerro La Gloria.

"Yo, en lo personal, estoy acostumbrado al clima y sigo trabajando normalmente", agregó Roberto.

 MDZ Online recorrió también las inmediaciones del Parque General San Martín y al subir por el Cerro de la Gloria pudo evidenciarse que, efectivamente, Mendoza amaneció con un Zonda en su cabeza.

Polvo en suspensión, intensas ráfagas y muchas ramas caídas completaron la postal urbana.

Obras en el Parque General San Martín en medio de las ráfagas calientes.

Así también, el Zoológico debió cerrar sus puertas y, según informaron empleados del lugar, "permanecerá cerrado durante todo el día; sucede que no hay luz en el lugar y además no sabemos cuán seguro puede ser transitar por el lugar, no sabemos si hay ramas caídas, árboles, etcétera". 

Zoológico cerrado durante todo el día.