Un hombre fue asesinado de un balazo por delincuentes que entraron a robar en un kiosco de la ciudad de Mar del Plata, cuando tardó en cumplir la orden de arrojarse al suelo.
El violento crimen se produjo este miércoles en un kiosco situado en la intersección de las calles Vértiz y Edison, y la víctima fue identificada como Luis Aguirre, de 42 años, quien se encontraba en el local por ser amigo del propietario.
Aguirre había ido al quiosco a almorzar con su amigo, el kiosquero Néstor Omar Farías.
Los dos amigos fueron sorprendidos por un delincuente que los amenazó con un arma de fuego con fines de robo y les ordenó arrojarse al piso.
Mientras Farías acató inmediatamente la orden, Aguirre permaneció parado y el delincuente le efectuó enseguida un disparo en el abdomen.
El ladrón escapó a la carrera sin llegar a robar nada, mientras que el herido fue llevado de inmediato al Hospital Interzonal de Mar del Plata, pero murió antes de llegar a ser asistido por los médicos de guardia del centro asistencial.
Al contar lo ocurrido, Farías dijo que aparentemente su amigo se puso nervioso y no acató enseguida la orden del ladrón.
"Yo me tiré enseguida, pero él se quedó parado, como sorprendido, sin entender qué pasaba", explicó el hombre en declaraciones a un matutino porteño, al tiempo que señaló que su comercio fue objeto de al menos cuatro asaltos en los últimos meses.
La fiscalía en turno de la ciudad dispuso actuaciones por "homicidio en ocasión de tentativa de robo calificado".
En tanto, según indicó el portal local 0223, una de las primeras medidas realizadas por la Policía para tratar de dar con el homicida es el análisis de una cámara de seguridad municipal de la zona en la que se produjo el hecho.
No obstante, las imágenes no fueron de gran ayuda, ya que en el momento de cometerse el sangriento atraco una burbuja de humedad obstaculizaba la filmación, según se supo.