Por qué hay déficit energético en Mendoza

"Si seguimos dependiendo de la importación de energía vamos a perder competitividad", reconoció la presidenta. Y el titular de YPF dijo que "tenemos un déficit energético que es serio y si no hacemos algo, en el futuro la situación va a empeorar". En 2003, Mendoza exportaba diez veces más combustibles que ahora.

El gobierno admitió hoy que el déficit energético que padece la Argentina es "serio" e incluso podría empeorar si el país continúa dependiendo de las importaciones de gas y combustibles para satisfacer su demandainterna, con un desembolso que trepó a los 9.300 millones de dólares en el 2012.

Este desequilibrio podría afectar la competitividad en el corto plazo, por lo que resulta imperioso para el país avanzar en medidas tendientes a recuperar el autoabastecimiento y dejar de depender de las compras del exterior en materia energética para abastecer, por ejemplo, a la industria.

En estos términos se manifestaron este jueves la mandataria Cristina Kirchner y el presidente y CEO de YPF, Miguel Galuccio, en actos que cada uno encabezó por separado, aunque con una postura en común, en defensa del acuerdo que la petrolera nacional firmó con la multinacional estadounidense Chevron para la explotación de hidrocarburos no convencionales.

El ejecutivo indicó que el país debió importar combustibles por U$S 9.300 millones en 2012 y sostuvo que el acuerdo con la firma norteamericana "apunta a reemplazar esa inversión", para "generar trabajo, regalías" en el país y transformar los recursos "en un bien social para Argentina".

"Podemos discutir cómo los vamos a desarrollar, lo que no está en discusión es que tenemos que desarrollarlos, ponerlos en valory reemplazar las importaciones. Estos recursos, que son de clase mundial, están ahí, y tenemos casi la necesidad de desarrollarlos" y aprovecharlos", insistió.

El déficit energético  del primer semestre del 2013 superó en un 20 por ciento al registrado en todo el 2012 al alcanzar los 3.200 millones de dólares. La importación de combustible implica desembolsar millones de dólares que se podrían haber evitado si en el pasadó se hubiera invertido en centrales que generen energía. El gasto público no lo hizo posible.

"Desde el 2004 en adelante nosotros hicimos planteos muy concretos sobre la falta de planificación de una adecuada matriz energética nacional y sobre la irracionalidad del crecimiento de la demanda; esta errática política de desarrollo energético se traduce hoy en desabastecimiento generalizado en todo el país de combustibles líquidos, desabastecimiento industrial de gas y el resultado más elocuente de su fracaso, es la necesidad de importación  frente a una demanda fuertemente estimulada que no alcanza a ser abastecida, con afectación a usuarios de combustibles líquidos y a industrias, frenándose la producción”, explicó la senadora radical Laura Montero.

La legisladora denunció que el Estado gasta 26 mil millones de pesos en subsidios para cubrir el déficit energético.

En los primeros seis meses del año, el Gobierno nacional desembolsó $ 198,2 millones diarios para importar combustibles y pagar subsidios energéticos. La cifra acumulada en el primer semestre llegó a $ 35.880 millones, el 62,5% más que en el mismo período de 2012.

A su vez, los desembolsos para poner parches al déficit que deja la política energética superan por primera vez a todo lo devengado en subsidios sociales por $ 6.087,7 millones. Todo esto, de acuerdo al Informe de Ejecución Presupuestaria de la Administración Pública Nacional elaborado por la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (Asap).

En el primer semestre del año pasado los subsidios sociales, que incluyen la Asignación Universal por Hijo, transferencias al Pami y programas de los ministerios de Educación, Salud y Desarrollo Social, entre los más significativos, sumaron $ 23.432 millones contra los $ 22.079 millones del sector energético.

En Mendoza, un dato lo dice todo: en la década ganada de Néstor y Cristina, las exportaciones en el rubro “combustible y energía” se redujo drásticamente de 43,8% a 4,6%. Es decir, se puede decir que se exporta diez veces menos de combustible que en el 2003.

En Mendoza hay señales visibles desde hace rato: los recorridos por estaciones de servicio para encontrar nafta o gasoil premiun.

A nivel país, la producción de petróleo de YPF se redujo 40 por ciento entre 2003 y el año pasado, y la de gas fue 38% menor. Así lo aseguraron el 23 de mayo último un grupo de los ocho ex secretarios de Energía de la Nación. A nivel regional - es decir, América Latina y el Caribe- fue distinto:  entre 2002 y 2011 la producción de petróleo trepó en casi todos los países, con un aumento en la región del 5 por ciento.

"En petróleo -subrayaron- estamos produciendo apenas el 75 por ciento de lo que se producía (en la Argentina) en 2003, mientras que en gas, la reducción en el mismo período llega al 13,4 por ciento. Durante este año, siguen cayendo tanto la producción de gas (-7,3%) como de petróleo (-5%)".

Resaltaron también que la empresa YPF, recuperada en 2012 por el Estado mediante la expropiación del 51% del paquete accionario en manos de la española Repsol, "produjo durante el año pasado un 40 por ciento menos del petróleo que producía en 2003, mientras que en gas, el retroceso llega al 38%".

Hace unos días, el secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Marcos Zandomeni reconoció que en Mendoza no existen proyectos para petróleo no convencional.

“Hemos llamado a las empresas (que operan en Mendoza) para ver si tenían algún proyecto en ese sentido y nos dijeron que no”. Sin embargo, respecto a esta técnica, indicó que “debemos darnos un proceso de estudio y evaluación para que ese procedimiento”, si llegara a presentarse, “sepamos cómo abordarlo”.

“La política energética de Pérez es el furgón de cola de la política nacional. Las contradicciones políticas jamás pueden dar por resultado una política de hidrocarburos consistente y eso se nota particularmente en la caída continua de la producción petrolera Mendoza y particularmente de YPF”, sostuvo el diputado nacional Enrique Vaquié, quien administró la economía de Mendoza durante la gestión de Roberto Iglesias.

 “El impacto en las finanzas provinciales no es menor: las regalías petroleras aumentaron un 25 por ciento (de 900 millones de pesos a 1.120 millones) a pesar de esa menor producción como consecuencia de la devaluación del peso (10 por ciento) y de un aumento del precio de liquidación de regalías (de un 62 por ciento a un 74 por ciento del precio del barril de WTI)”, completó.  

Este jueves, el gobernador de Mendoza Francisco Pérez desplazó al representante de Mendoza en YPF, Walter Vázquez, y en su lugar puso a un hombre muy de su confianza, Rodolfo Lafalla. También se fueron el subsecretario de Hidrocarburos, Gustavo Collado (será reemplazado por Pedro Sánchez), y el director de Petróleo de la provincia, Eduardo Cerdoch.

"Advertimos un nulo avance en pasivos ambientales y déficit de gestión en la política de hidrocarburos en la provincia. El propio gobernador se ha dado cuenta de que habìa que darle un golpe de timón a la política de hidrocarburos en la provincia", comentó el diputado Alejandro Lima, presidente de la Comisión de Economía de la Cámara de Diputados de Mendoza.