El pequeño luchaba por su vida luego de ser transplantado del corazón.
Los familiares esperaban un milagro, estaba internado en el hospital Garraham, centro de mayor reconocimiento en transplante de órganos en niños en América Latina. Los últimos días los padres pedían orar por él.
El doctor Jorge Ramos explicó ayer que "no había evolución, está muy delicado, la situación es totalmente crítica". Sin embargo la gravedad no tenía que ver con el rechazo del órgano transplantado, según indicó el facultativo ya que "Renzo nunca lo rechazó, sino que además de la retención de líquidos, tuvo otros problemas".
Renzo había nacido con una miocardiopatía congénita y luego de haber estado conectado varios meses a un corazón artificial, fue trasplantado el pasado 2 de junio en el hospital Garrahan.