Llegaron las PASO, el oficialismo perdió en Mendoza y en todo el país y a dos meses de las legislativas, el gobierno avanza en una obra pública grande para retomar el dinamismo y la performance de la gestión, que quedó golpeada tras la retirada de la minera brasilera Vale del proyecto Río Colorado (por las trabas al dólar y la economía volátil del país). Se trata de la represa Los Blancos y para empezar a tener una idea, hay que imaginarlo como el doble del dique Potrerillos.
El viernes último, mientras la administración local terminaba de digerir la derrota electoral del domingo pasado, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable convocaba a una audiencia pública a las “personas físicas o jurídicas, públicas o privadas; estatales o no, potencialmente afectadas por la implementación del proyecto, organizaciones no gubernamentales y público en general” para el próximo 17 de septiembre, a las 10.
No se trata en este caso de una audiencia pública de la obra, sino de lo primero que se hará: el camino de acceso a la misma, que se encuentra situado en plena cordillera de los Andes, en el Valle de Uco, en los departamentos de Tunuyán y San Carlos.
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El punto inicial de la obra consiste en “un camino de 51 kilómetros que está formado por varias partes, la primera 16 km asfaltados desde Campo Los Andes hasta Los Tordillos, la segunda 15 km de ripio hasta el futuro paredón de la presa y luego 10 km de huella hasta la cola del dique”, según explicó el secretario de Ambiente Marcos Zandomeni.
Unos días antes de las PASO, el gobernador Francisco Pérez se había reunido con el vicepresidente del Banco Nacional de Desarrollo de Brasil (BNDES) para buscar financiamiento a las obras Los Blancos I y II. Allí participaron las constructoras Cartellone -OAS, que fueron las elegidas para hacer esta megaobra que costará cerca de 4.685 millones de pesos.
Luego de la derrota del 11 de agosto, el kirchnerismo mendocino se propuso alcanzar al menos un piso de un 30% de los votos para mejorar la performance del 11-A. De este modo se aseguran la llegada de Alejandro Abraham al Congreso Nacional.
Mientras, en pocas semanas se firmará el contrato para la construcción de la represa Los Blancos, con las firmas Cartellone y la brasileña OAS. En un tiempo relativamente corto y si todo va bien, la obra será de un importante impacto a la economía provincial.
Qué es Los Blancos
En un artículo escrito anteriormente por el periodista Ulisas Naranjo se describe muy bien en qué consiste la obra:
Quienes conocen los detalles del proyecto no dudan en considerar que Los Blancos es uno de los mayores emprendimientos hidroeléctricos de los últimos años. Y esta es una definición inicial excluyente: Los Blancos tendrá decisiva trascendencia como obra destinada a la generación de energía eléctrica.
Las estimaciones al respecto dicen que Los Blancos, cuando trabaje con toda su capacidad, proveerá a Mendoza del 25% de la energía eléctrica que necesita y se construirá a 30 kilómetros al oeste del dique Valle de Uco y tendrá dos presas: Los Tordillos y Los Blancos.
La altura de la presa y el salto de agua, 380 metros, sumados al caudal del río, es lo que dará como resultado una importante producción energética.
La potencia instalada de Los Blancos será superior a la suma de las que producen Los Nihuiles y Agua del Toro y sólo igualada por la generada en la estación térmica de Luján de Cuyo. Se calcula que la generación de energía será de 700 MW que se incorporarán al Sistema Interconectado Nacional a través de la línea Comahue–Cuyo, que –ya está decidido– nacionaliza la producción.
Uno de los principales atractivos para la población de la región, además del desarrollo de un nuevo lugar turístico, es la generación de puestos de trabajo que demandará el proceso de obra: se calculan 3.500 puestos de trabajo durante un lapso no menor a tres años.
Hay dos regiones que tendrán impacto directo con esta obra: el Valle de Uco, en primer término, y el Gran Este mendocino, en segundo. En una primera instancia, las consecuencias, para quienes entienden en la materia, no serán de mayor consideración, como bien se denota en otras notas de este especial de investigación “Los Blancos”.
En el Valle de Uco, en primer término, hay algunos resquemores de regantes. No obstante, el Departamento General de Irrigación de Mendoza se ha ocupado de aclarar en el Valle y en el Gran Este de Mendoza que no habrá ninguna afectación para las hectáreas que actualmente son irrigadas con aguas del Tunuyán.
“Es un embalse chico. Esto no es El Carrizal ni Potrerillos”, dicen desde Irrigación.
Tienen razón, pues el almacenaje de El Carrizal es de 384 hectolitros y el Potrerillos, de 420. Los Blancos llegarán a los 80 hectolitros.
En el Este hay más preocupación de regantes, porque a ellos, naturalmente, les llega menos caudal. Desde Irrigación insisten: “Los regantes de la Zona Este no se tienen que preocupar por el caudal de riego. Se lo hemos asegurado”. Vale acotar que ese caudal está determinado por ley.
“La represa Los Blancos (483 mv) equivale a dos represas de Potrerillos. Desde la generación, aporta tres veces lo que genera todo el sistema de Potrerillos (175 MV)”, dijo el ministro de Infraestructura, Rolando Baldasso, quien anticipó que la obra dará empleo a 3.500 trabajadores a lo largo de cuatro años.
A su vez, el ministro destacó los beneficios del riego, “no solo para el Valle de Uco, sino que mejora toda la zona de Carrizal”.
La represa constará de dos partes: la presa Los Blancos, que tendrá el centro Los Blancos I y la presa Los Tordillos (con el centro Los Blancos II). Ambas se harán con materiales sueltos compactados. La central Los Blancos I será en forma de caverna, con un salto neto nominal de 380 metros; la de Los Blancos II, con un salto de 184 metros.
El volumen total de embalse será de 88 hectómetros cúbicos. La presa Los Blancos tendrá 85 hm³ de embalse, una altura de muro de 125 metros y un espejo de agua de 165 hectáreas. Los Tordillos, por su parte, será un dique de 47 metros de altura y un área de embalse de 20 hectáreas.
Para sacar las dudas, el ministro aclaró que el contrato de la obra “se va a firmar antes de las elecciones de octubre”.
El financiamiento
El Gobierno de Mendoza, a través de su prensa, informó que el financiamiento que tendrá el complejo parte de un doble aporte. Por un lado, la empresa adjudicataria debe contribuir como mínimo con el 35% del monto de obra. En el caso de Cartellone, esta se comprometió a aportar U$D 610.000.000 a través de un crédito a las exportaciones brindado por el BNDES (monto de financiación superior al piso mínimo exigido por pliego del 35%).
Por otro lado, la Nación proveerá el 65% restante, a través de un programa de infraestructura prioritaria de Obras Hidroeléctricas.
El repago de los financiamientos, como así también el costo que genere la operación y mantenimiento de este aprovechamiento, se logrará mediante un contrato de venta de la energía que el complejo hidroeléctrico genere durante 15 años y que será suscripto con CAMMESA.
Empezó a gestarse en los 60
La idea del complejo hidroeléctrico Los Blancos se inició en la década del 60. Sin embargo, por cuestiones económicas nunca recibió el apoyo del Gobierno nacional.
Su embalse y sus dos centrales previstas se localizarán 80 kilómetros al sur de la capital provincial, en las nacientes cordilleranas del río Tunuyán y el desnivel de su cauce. La energía que sus grandes turbinas convertirán en electricidad será obtenida a través de un salto de aguas de 350 metros.
Cuando ingrese en operaciones, dentro de cinco años, Los Blancos inyectará un total de 485 megawatts (Mw) de electricidad al Sistema Interconectado Nacional (SIN). Se trata, por lo tanto, del tercer complejo hidroeléctrico más importante de todos los que hoy se proyectan en el país