El parkinson afecta a 80.000 personas en Argentina

El riesgo de contraer la enfermedad aumenta con la edad, por lo que se espera que el impacto económico y en la salud pública aumente.

La enfermedad de Parkinson es un trastorno degenerativo del sistema nervioso central y no es contagiosa. Fue resumida por primera vez por James Parkinson en 1817 como “parálisis agitante”. Se estima que en la Argentina, hay 80.000 personas afectadas. El riesgo de contraer la enfermedad aumenta con la edad, por lo que se espera que el impacto económico y en la salud pública aumente a medida que la población envejezca más, según un informe de diario Clarín.

Según el médico Oscar Gershanik, los mitos sobre Parkinson son: pensar que todos los pacientes tienen temblores, que no se caminará más, y que no existe solución ni tratamiento. No todo hijo de un enfermo padecerá el trastorno.


La enfermedad de Parkinson (EP), también denominada Parkinsonismo idiopático, parálisis agitante o simplemente párkinson,  es un trastorno neurodegenerativo crónico que conduce con el tiempo a una incapacidad progresiva, producido a consecuencia de la destrucción, por causas que todavía se desconocen, de las neuronas pigmentadas de la sustancia negra.

Frecuentemente clasificada como un trastorno del movimiento, la enfermedad de Parkinson también desencadena alteraciones en la función cognitiva, en la expresión de las emociones y en la función autónoma.

Esta enfermedad representa el siguiente trastorno neurodegenerativo por su frecuencia, situándose por detrás de la enfermedad de Alzheimer. Está extendida por todo el mundo y afecta tanto al sexo masculino como al femenino, siendo frecuente que aparezca a partir del sexto decenio de vida. Sin embargo, además de esta variedad tardía, existe otra versión precoz que se manifiesta en edades inferiores a los cuarenta años.

En la actualidad, el diagnóstico está basado en la clínica, puesto que no se ha identificado ningún marcador biológico de esta enfermedad. Por ello, el diagnóstico de la misma se apoya en la detección de la característica tríada rigidez-temblor-bradikinesia y en la ausencia de síntomas atípicos, aunque también tiene importancia la exclusión de otros posibles trastornos por medio de técnicas de imagen cerebral o de analíticas sanguíneas. En el año 1997, la Organización Mundial de la Salud estableció que el 11 de abril se celebraría el Día mundial del Parkinson, con el objetivo de acrecentar la concienciación de las necesidades de las personas aquejadas de esta dolencia. Fue esta la fecha escogida al coincidir con el nacimiento de James Parkinson, el médico británico que describió por primera vez la «parálisis agitante», término que él mismo acuñó.