Ocurrió en Tucumán. Allí, según revela diario La Gaceta, el violador de 43 años intentó resistir el arresto, pero el policía había alertado a otros vecinos y entre todos lo golpearon en la vía pública hasta reducirlo. El hombre, apodado "El Mocho", había salido en una moto con su hija. La niña llevaba el casco protector puesto. El policía le dio la voz de alto y junto a los vecinos le bloquearon el paso. En un segundo, bajaron a la niña y comenzaron a darle una tremenda golpiza. Le tiraban patadas, y piñas en la cara. Lo derribaron, cayó al piso y le seguían pegando. La niña todavía asustada lloraba a unos metros. El hombre estaba boca abajo y un hilo de sangre le caía por la comisura de los labios.
Se le hinchó el ojo derecho por uno de los tantos golpes hasta que el policía dijo basta. Logró calmar la ira del grupo y le colocó las esposas al violador, que quedó tendido con las manos en la espalda.
Todo comenzó alrededor de las 18, cuando "El Mocho" ingresó al hotel alojamiento en una moto. En la parte trasera del asiento iba una mujer con casco puesto, como es usual entre los clientes que llegan en moto. Una vez adentro de una de las habitaciones, alguien habría alertado el caso, cuando escuchó la voz de una nena que imploraba clemencia y sollozaba.
Del otro lado de la puerta, se escuchó a la niña decir una palabra clave: "papá". Tenía la voz quebrada por el llanto contenido, pero alguien la escuchó y se contactó con un policía. A su vez, el policía llamó a otros vecinos y fueron directo al hotel. Pero al llegar, una empleada de recepción les dijo que el cliente de la moto acababa de salir. Sin demoras, giraron hacia el lado en que iba el individuo y lograron alcanzarlo.
Después llegó más personal policial al hotel, donde se realizó el operativo bajo la supervisión del comisario Antonio Quinteros, jefe de la Unidad Regional Capital. También se presentó el personal de la Policía Científica, que realizó las pericias correspondientes.
Llevó a su hija a hotel alojamiento y la violó
El violador, de 43 años, intentó resistir el arresto. Ocurrió en Tucumán.