El Indio en Mendoza: instrucciones para una misa en paz

El biógrafo de los Redonditos de Ricota, Jorge Boimvaser, describe para MDZ cómo deberá hacer Mendoza para evitar los eventuales desmanes que muchos temen por la llegada del Indio Solari.

“El hombre inteligente soluciona los problemas, el hombre sabio los evita”,  escribió Lao Tsé en un libro sagrado para las creencias budistas e hinduistas, el Tao Te Ching.

Es mi proverbio de cabecera. Conozco los textos de casi todas las religiones (el Corán no tanto, los otros sí) y nunca vi una síntesis tan perfecta para la aplicación en la vida diaria. Solucionar un problema antes que aparezca, o como dice otro párrafo de la misma obra: “Hacer lo difícil cuando todavía es fácil”.

La raza humana tiene –tenemos- una predisposición para cometer y reiterar errores de la cuál carecen los animales. Eso de tropezar dos veces con la misma piedra no es uno más de los muchos dichos populares.

Desde que se anunció la presencia del Indio Solari, todo el planeta ricotero vivimos convulsionados de alegría. No puedo explicar en unas pocas líneas que se siente seguir una devoción intacta durante tres décadas.

Soy quizás el más veterano de los seguidores de Los Redondos, traté de compartir mis vivencias en el libro A Brillar Mi Amor (mitología no autorizada de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota),  y en dos “encíclicas” posteriores (que me perdone el Papa Francisco por apropiarme de una palabra tan bella), “El Evangelio según Los Redondos” y “No lo soñé”.

Cuando supuse que ya había dicho todo lo que podía decir sobre el fenómeno socio cultural que producen aún Los Redondos y sus miembros aún separados, el destino me sigue poniendo en el camino posibilidades de contar nuevas historias, inéditas, que ya entran en el terreno metafísico o esotérico. Que dos niños de 5 y 7 años –por ejemplo-  sepan de memoria todas las letras de las canciones de Los Redondos, solo por escucharlas desde el vientre materno, escapa a la lógica de la razón pura. Lo contaba la madre, una psicóloga rosarina, delante de 300 personas en el Café de la Flor en Rosario y todos quedamos sin palabras. ¿Otros ejemplos? Muchos, más de los que la mente podría imaginar si quisiera hacerlo.

El Indio Solari en Mendoza es sinónimo de una fiesta absoluta. Los peregrinos nos llevaremos la alegría a cuestas, y al Estado provincial le dejaremos varios millones de pesos en sus arcas, como ya sucedió en otras paradas previas (Salta, Tandil, Junín).

Pero siempre, en cualquier lugar del mundo en el cuál se congreguen multitudes aún para los fines más santos (la peregrinación musulmana a la Meca es un caso), puede haber imprevistos de aglomeraciones, avalanchas y hasta de imbéciles que quieren sacar provecho de la buena fe de los peregrinos. No faltan ladronzuelos en las procesiones anuales a la Virgen de Luján, con eso está casi todo dicho, pero no todo.

Cuando se agotaron en horas las entradas para el Estadio Mundialista, y aparecieron en la reventa a precios exorbitantes, vimos que se estaba generando un espíritu de bronca y rebeldía que podía desembocar mal el 14 de septiembre. Una falla de organización y toda la esperanza se truncaba y amenazaba el cielo con nubarrones pesados.

Me contacté con la abogada mendocina Sandra Varela (también seguidora de Los Redondos) para ver si se podía interceder ante la Justicia para que fueran habilitadas pantallas gigantes o en el hipódromo o el autódromo, y así quien ya tenía pasaje pero no entrada al menos pudiera ver la “Misa India”.

Cualquier puede ver en mi muro de Facebook ese llamado que hice para evitar los posibles incidentes antes que ocurrieran. Y justo el día de Santiago Apóstol, patrono de Mendoza, se tuvo la noticia que nuestros ruegos fueron escuchados.

Santiago (Yago, San Yago), fue uno de los hermanos de Jesús y el texto bíblico que escribió es un poema contra las injusticias del mundo material. ¿Estoy algo loco por decir que Santiago bendijo una vez a Mendoza? Puede ser, pero como decía Lennon.. “soy un soñador, pero no soy el único”.

El 14 S no va a faltar marihuana ni alcohol en Mendoza, es inevitable que suceda. Pero una sugerencia para evitar desmanes es la siguiente.

Ya tenemos una mala experiencia en Junín y podemos evitar que se repita.

Hay periodistas que van a la provincia a buscar sangre, hechos violentos, mala leche y toda la parafernalia amarilla que destilan sus conciencias mugrientas. Y si no la encuentran, la provocan.

Alguien tiene que seguir de cerca (no policialmente, pero si con habilidad e inteligencia) a un cronista de América 24 llamado Martín Ciccioli, un provocador profesional que en la presentación del Indio en Junín fue a buscar roña con sus cámaras, y como no la halló hizo de las suyas para provocar un escándalo y filmarlo. Unos chicos de buena fe lo sorprendieron in fraganti y cuando se lo fueron a reprochar, Ciccioli se escondió detrás de un cordón policial. Como buen cobarde, volvió y editó un material que intentó mostrar que los seguidores del Indio son (somos) una horda de facinerosos vampiros que peregrinamos buscando sangre.

El sitio de Facebook “Militancia Ricotera” (lo administra Martin Kutsh, con casi 80 mil seguidores) recibió las denuncias de quienes presenciaron esa provocación, pero ya los daños causados por el buscador de sangre estaba hecho.

Frente a la legión de insultos recibidos, y hasta una expresión del Indio Solari que recordó en una entrevista con Mario Pergolini esa puesta en escena, Ciccioli recusó diciendo que volvería a cubrir igual cómo hizo en Junín la próxima parada de Solari. O sea, quiere repetir en Mendoza la provocación enfermiza que realizó en Junín.

Yo viví esa experiencia durante todas las giras de Los Redondos en los años 90. Los móviles de programas sensacionalistas buscando roña donde fuera, y la policía que tenía canilla libre para golpear por obra y gracias del menemismo, también sacaba provecho de una devoción musical.

Haciendo uso del aforismo que el hombre sabio evita los problemas, el ruego a las autoridades mendocinas es que cuiden que ese sujeto no engendre disturbios para después captar la primicia de los desbordes.

Los imponderables ya no son asuntos que puedan controlarse ni preverse.

Que no teman los mendocinos que no tienen porqué saber estas cuestiones  En las casi 130 mil almas que iremos a la Misa del Indio, hay familias con chicos, mujeres embarazadas y algunos casi ancianitos (yo, por ejemplo), que solo queremos asistir para deleitar nuestros corazones. Somos parte de un fenómeno inédito en la historia cultural y artística de la Argentina. Y no queremos a ningún mal nacido empañando nuestra fiesta, y la de todo Mendoza. Y tengan en cuenta este consejo, que como dice el Martín Fierro.. "el diablo sabe por diablo, pero más sabe por viejo".

Amén.

Por Jorge D. Boimvaser, especial para MDZ On Line