La mayoría de las infecciones por cándida son tratables y se pueden encontrar en la piel, estómago, colon, recto, vagina, boca y en la garganta, pero todo depende del estado de quien se contagie.
En Estados Unidos y Europa se le considera "maldita y temible" porque aseguran que cuando su presencia es numerosa, causa severos cuadros de deseos de comer dulces e hidratos de carbono, alergias excesivas, cansancio extremo, irritabilidad, gas e hinchazón abdominal, obesidad o pérdida de peso excesiva y diarrea o estreñimiento.
"La cándida es un hongo unicelular, una levadura que forma parte de la flora comensal o normal, de la piel y de la mucosa", define la doctora María Pilar Gambra, infectóloga de Clínica Vespucio, en diálogo con el sitio chileno Emol.com.
"Cuando el ser humano, huésped, disminuye su estado de defensa inmunológico, permite que este agente genere diversas enfermedades. Aunque también puede transmitirse por contacto directo y, en general, al interior de instituciones hospitalarias", sostiene la especialista.
"Los antibióticos al atacar a las bacterias, dejan vulnerable al organismo para que los hongos se alojen. Poblando densamente las mucosas y la piel, donde vulvovaginitis, esofagitis e intertrigo son frecuente", señala la doctora.
Otras formas de adquirir el hongo es el uso de nutrición parenteral o alimentación no por vía digestiva, como la intravenosa por ejemplo; cirugías digestivas y la quimioterapia, "ya que produce muerte de células cancerígenas, además de inflamación de la mucosa digestiva, haciendo que el hongo se aloje con mayor facilidad", detalla la infectóloga.
Por otro lado, la candidiasis vaginal aparece con la toma de antibióticos y advierte, que también se multiplican cuando se usa ropa interior húmeda, por el uso de protectores diarios o calzones sintéticos que impiden una adecuada ventilación genital. "Si te quedas con traje de baño mojado o haces ejercicios y tu ropa interior se vuelve húmeda es probable que se desarrolle la cándida", señala.
Otro cuadro propenso para su aparición es cuando el PH de los genitales cambia con el ciclo menstrual. "Alrededor del periodo de la menstruación el PH baja se hace más ácido, y en ambientes ácidos el hongo se desarrolla mejor y tiende a multiplicarse", dice.
Entonces, será fácil e incómodo darse cuenta que el hongo se ha expandido en la zona de los genitales, por la reacción inflamatoria de la mucosa vaginal o piel que la cubre que produce y que ocasiona una picazón intensa, flujo blanquecino y molestias desagradables e incómodas.
Aunque se puede tratar con medicamentos anti fúngicos o antimicóticos, lo más recomendable si se tiende a desarrollar masivamente el hongo, se recomienda cambiar la dieta alimenticia por una que produzca un PH menos ácido y eliminar el azúcar y levaduras.
En el caso de que hay tendencia a la candidiasis vaginal se promueve los tratamientos para mejorar las características de la flora vaginal, aumentando los microorganismos que protegen e impiden el desarrollo de los hongos.
De todas maneras, lo más sano para permanecer saludable será estar atento a las señales de desequilibrio que el cuerpo, la mente y el estado de ánimo manifiesten y realizar las visitas médicas.
El hongo que puede ser devastador en el ser humano
En Estados Unidos y Europa aseguran que cuando su presencia es numerosa, causa severos cuadros de deseos de comer dulces e hidratos de carbono. Entrá a la nota y descubrí de qué se trata.