Sergio Opatowski reiteró en diálogo con el canal C5N lo inesperado que resultó para la familia de la víctima que la investigación apunte al encargado del edificio de Ravignani como responsable del crimen de Ángeles.
“Escuchar que nuestro portero estaba implicado nos dio un escalofrío enorme”, admitió el hombre, quien reconoció que es “una situación muy compleja”. Insistió en que fue algo “impensado”, ya que conocían al hombre desde hacía 11 años.
Al ser consultado sobre la sensación que le quedó, dijo: “No tengo capacidad de enojo porque no me cayó la ficha”. Y añadió: “Si fue Jorge, cumplirá lo que tenga que cumplir”.
Tras Opatowski se emocionó al hablar del dolor que tiene la familia y dijo estar arrepentido por algunas declaraciones a la prensa que dio, aunque no precisó cuáles. “Por ahí me enojé muchas veces cuando hablé en la tele, pero yo también soy padre”, se excusó.
También pidió disculpas para la reacción que tuvo anoche con una persona que lo increpó, y a quien él insultó varias veces. “Estaba saturado de tanto maltrato a mi persona y a la familia”.
Contó que esa persona lo acusó de haber preparado “bien” su coartada y por eso se enojó. “Me ponés un palo en la mano y se lo parto en la cabeza”, reconoció.
El dato que le dio escalofríos al padrastro de Ángeles
Sergio Opatowski, padrastro de Ángeles Rawson, contó la “sorpresa” con que la familia recibió las acusaciones contra Jorge Mangeri. “No tengo capacidad de enojo porque no me cayó la ficha”, dijo emocionado.