La realidad en las cárceles de la provincia es preocupante, agentes penitenciarios salieron a la calle a pedir por condiciones dignas de trabajo y denunciaron que trabajar dentro de los penales es inhumano.
Se les da una solo comida por día, deben compartir camas o dormir en sillas en los turnos nocturnos, no cuentan con la indumentaria necesaria y solo hay 15 penitenciarios de seguridad interna, por turno para cuidar a 900 internos.
Según lo que comentan los empleados de las cárceles de Mendoza, los reclamos se vienen efectuando desde hace más de seis meses, ante las autoridades correspondientes pero hasta el momento, no se les ha dado ninguna respuesta concreta.
La denuncia de los penitenciarios radica principalmente en que reciben solo una comida al día en turnos de 36 horas.
“Pasamos más de 21 horas sin comer, nos dan solo una comida por día y si queremos volver a comer debemos comprarnos algo nosotros, pero lo que nos dan no nos alcanza”. Comentó el agente penitenciario, Luis Pellegrina. Y aclaró “pasamos tanto hambre que hasta a veces le robamos la comida a los internos que están de visita, esto es la ley del más fuerte”
A los empleados penitenciarios, se les paga $225, que según un Items de su bono de sueldo, son para la compra de alimentos que no suministra el servicio durante el día, por 10 guardias, es decir que se les da $22.50 para comer por cada turno de 36 horas.
Según el decreto 1756/12 del Ministerio de Trabajo y Justicia, a los internos penitenciarios se les dispone de $46.90 por ración diaria, es decir que en dos comidas, cada interno recibe $93.80. Mientras que los efectivos a cargo de la seguridad de la penitenciaria se les da tres veces menos dinero que los presos para comer.
Al quejarse por esto los empleados manifiestan, que tienen aprietes constantes y se los traslada de unidad para que no continúen con las quejas. “Si nos quejamos y reclamamos por nuestros derechos, nos aprietan y nos traslada” y destacaron “Los apriete vienen de arriba, Eduardo Orellana es el responsable”
Cansados de esta situación, los empleados de las cárceles mendocinas, realizaron varias denuncias antes la defensoría del penitenciario, donde no les dieron ninguna solución, por este motivo, los agentes decidieron recurrir a la bicameral de seguridad de Mendoza, presidida por Juan Furfuri, allí se les tomó la denuncia pero se les aclaró, que no se sabía si se podía investigar sobre el tema.
Agobiados de no tener respuestas, recurrieron a la última instancia, que es realizar una denuncia judial, pero hasta el momento la situación es la misma.
Horas Trabajadas, horas no pagadas.
El problema de la comida no es la única dificultas que tienen los penitenciarios.
Según lo que manifiestan los mismos empleados del sistema penitenciario, no se les pagan las horas extras, las cuales deben trabajar sin oponerse porque de lo contrario son sancionados con días de prisión.
Mirá, acá figura como se les da por decreto la sanción de días de arresto a quienes no cumplen con las horas extras.
Según el decreto 2904/08 de legislación provincial, el horario de trabajo de los empleados es de 140 horas para empleados administrativos y de 180 horas para personal interno de seguridad, ambas categorías reciben el mismo sueldo pero no cumplen las mismas horas de servicio ni las mismas condiciones.
Es decir, un agente de seguridad interna, trabaja 40 horas más que cualquier otro empleado administrativo, por el mismo sueldo bajo pésimas condiciones.
Además, el servicio no cuenta con un gabinete de seguridad e higiene, por ende los empleados, conviven sus horas de servicio de manera deplorable, deben dormir en cuartitos de dos por cuatro, con una sola cama dos y hasta tres personas, turnándose para dormir o haciéndolo en un silla.
Consultado por MDZ Radio, el titular del Servicio Penitenciario, Eduardo Orellana, aseguró que el dato no es real. "Al personal penitenciario se les paga refrigerio. A los que trabajan 24 horas se les da desayuno, almuerzo y una cena", aseguró.
Y Agregó: "En el horario de recargo reciben algún desayuno".
Lo único que admitió Orellana es que faltan recursos humanos a nivel penitenciario. Asimismo, aseguró que hay lugares de trabajo "que son muy buenos, otros que son buenos y otros regulares".