El extraño hecho sucedió en Suiza cuando la joven Fanny Schlatter comenzó a percibir algo extraño, "escuché el sondio de una explosión, como un petardo, entonces me di cuenta de un olor químico extraño mis pantalones de trabajo comenzaron a incendiarse", comentó al sitio Le Matin.
Se trató de un celular Samsung Galaxy S3, que no estaba enchufado y la batería estaba con carga normal. La chica se alegra de que su pelo estaba atado y su pullover no alcanzó a incinerarse. Fanny dijo que hará acciones legales contra la empresa.
"Vamos a realizar una investigación exhaustiva para esclarecer todo y lo que quedó del teléfono lo enviaremos a Corea", indicó la vocera de la compañía. De acuerdo a lo que sostiene el diario Daily Mail, hubo varios episodios similares en la historia de teléfonos de marca iPhone, Samsung y otras marcas, aunque siempre por el uso inadecuado de la batería o la exposición a temperaturas altas.