Tiago es fanático del club cordobés, Belgrano. Desde que se levanta hasta que se acuesta su vida es de color celeste: "Una vez soñé que debutaba con la camiseta número 9 y hacía un gol en el Gigante de Alberdi", le confía al periodista de Clarín.
Tiago Giaimis no tiene vacaciones porque todos los días, sale a la calle a vender rifas para poder pagar el carné de socio de Belgrano en la próxima temporada.
"Mis viejos están separados y no me pueden pagar la cuota. Por eso, con la ayuda de mi papá, se me ocurrió hacer un rifa para poder ir a la cancha", confiesa Tiago en medio de una turba de gente que va y viene en las afueras de un importante centro comercial cordobés.
El fanático del club cordobés, está cursando segundo año en el colegio Villada ("es muy buen alumno", describió Alberto, su papá), imprimió mil números y vende 2 por 10 pesos.
El premio mayor -que se sorteará el 15 de agosto por Quiniela nacional- es un teléfono celular último modelo; luego le siguen un cabrito, una pelota de fútbol; y por último "una bolsa de caramelos gigantes", enfatiza.
El pequeño analiza: "Si vendo todo voy a recaudar 5 mil pesos. Descontándole los premios, me quedarán unos 2500. Con eso puedo pagar la temporada entera a la platea Dorada y algún partido de la Sudamericana".
Para Alberto, su papá de 50 años, fue difícil tener que explicarle que no podía ayudarlo en esta oportunidad.
"Tengo un negocio de dispenser de agua y trabajo en la construcción. Como la cosa está muy dura, le sugerí que podía hacer unas rifas y le estoy dando una mano", cuenta emocionado.
"Ellos saben que cuando tenemos, la disfrutamos. Pero cuando no tenemos, hay que salir a buscarla". Y agrega -con tono orgulloso- que "la voluntad que Tiago le está poniendo a su pasión no tiene precio".
Abrigado hasta las orejas, Tiago está ahí, firme, de pretemporada, gambeteándole al viento helado y esperando un centro de la gente para que su esfuerzo se transforme en gol.