Este lunes pasadas las 7:30 hs, el portero Jorge Mangeri, único imputado por el crimen de la joven Ángeles Rawson, ingresó a la Alcaldía del Palacio de Justicia y por primera vez enfrentará cara a cara al juez de instrucción Javier Ríos.
Mangeri, trasladado desde el penal de Ezeiza, se debate entre declarar o no ante el magistrado. “Aunque está un poco mejor que la semana anterior, aún siente temor”, dijo Marcelo Biondi, su abogado.
¿Qué es lo que teme el encargado a la hora de enfrentar a la Justicia?
Principalmente, se ha impuesto el consejo de sus letrados —allí aparece la sombra de Miguel Ángel Pierri— quienes intentarán hoy mismo buscar una posible falla en la custodia de la prueba de ADN, cuyo resultado incrimina al propio Mangeri. Ello invalidaría una de las pruebas más importantes del expediente de marras y, la eventual inculpación anticipada del portero tiraría abajo la estrategia.
Biondi anticipó que ya solicitaron “más precisiones al Juzgado sobre la cadena de custodia porque entendemos que la que obra en la causa es bastante endeble”. A ese respecto, el letrado insistió en la irregularidad durante la recolección de la muestra.
“En el lugar donde se encontró el cuerpo se desnudó a la víctima y se le practicó un hisopado que se colocó (la muestra) en sobres de papel madera y en el hospital Carrillo llegó con sobres de nylon”, afirmó Biondi en declaraciones a C5N.
Mientras esto ocurre, recrudecen las suspicacias respecto a la demora de los resultados de todas las demás pruebas que se tomaron: en el sótano, en el automóvil del portero y en las sogas con las que ataron a la víctima.
Según fuentes judiciales, todo ello debería conocerse esta semana.